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Vie, Jul

Rusia alista el submarino nuclear Perm para el despliegue de misiles hipersónicos Zircon

Tecnologia
Rusia se prepara para introducir un nuevo submarino nuclear, el Perm, que se distinguirá por su capacidad para portar misiles de crucero hipersónicos Zircon de manera habitual. Este desarrollo, que Moscú presenta como un avance significativo, busca potenciar la capacidad de ataque de largo alcance desde posiciones submarinas. Aunque la promesa es ambiciosa, expertos occidentales sugieren cautela en la evaluación de su eficacia garantizada.

Un submarino nuclear ya posee una ventaja inherente: puede operar sumergido por extensos períodos, dificultando su seguimiento. Con el submarino Perm, Rusia afirma estar dando un paso adicional: transformar este tipo de plataforma en un portador regular de misiles de crucero hipersónicos Zircon. Esta promesa es considerable, aunque debe ser evaluada con perspectiva. No se trata de una demostración independiente de invulnerabilidad, sino de una integración que Moscú considera relevante y que diversas agencias han reportado por una razón clara: si lo anunciado se materializa, este Yasen-M no será un submarino más.

Por ahora, la incorporación del Perm tiene un horizonte, pero no una fecha específica en el calendario. La Armada rusa ha declarado que recibirá más de 20 buques, embarcaciones y lanchas antes de finalizar 2026, y su comandante en jefe, Aleksandr Moiséyev, ha incluido al submarino dentro de ese paquete. El mismo mando había anticipado meses antes que las pruebas del Perm deberían concluir durante este año y que la nave reforzaría las fuerzas submarinas del Pacífico.

Para comprender el alcance de este anuncio, es crucial ubicar al Perm en su contexto. No se trata de un submarino estratégico diseñado para lanzar misiles balísticos intercontinentales, sino de una unidad nuclear multipropósito de la familia Yasen, la línea rusa concebida para combinar sigilo, guerra antisubmarina, ataque contra buques y lanzamiento de misiles de crucero. Interfax lo describe como un submarino de cuarta generación y como el sexto buque de los proyectos 885/885M, construidos por Sevmash.

El Zircon ya había sido objeto de pruebas navales, incluyendo lanzamientos desde el submarino Severodvinsk, pero el caso del Perm apunta a una distinción. Las fuentes rusas sostienen que este Yasen-M se construye con la capacidad de transportar estos misiles hipersónicos como parte de su configuración estándar. Reuters recogió la misma información: el Perm es presentado como el primer submarino nuclear equipado con Zircon como una característica intrínseca.

El Zircon es un misil de crucero hipersónico, y ahí reside la complejidad del asunto. En teoría, una velocidad extremadamente alta reduce el tiempo de reacción de las defensas y dificulta la interceptación, especialmente si el lanzamiento proviene de un submarino que no siempre es fácil de localizar. CSIS ya había documentado pruebas rusas de este misil, por lo que su integración naval no es un desarrollo súbito. Aun así, RUSI advierte que la amenaza debe ser medida con cautela: las prestaciones anunciadas por Moscú no se traducen automáticamente en una eficacia garantizada. Respecto a sus misiones específicas, la información verificable es mucho más limitada que la promesa tecnológica.

La Armada rusa ha indicado que el Perm se unirá a las fuerzas submarinas de la Flota del Pacífico y que deberá completar sus pruebas durante 2026, pero no ha proporcionado detalles sobre despliegues, rutas o cometidos específicos. Lo que sí se puede explicar, basándose en el análisis occidental sobre los Yasen-M, es el tipo de utilidad que busca una unidad de este tipo: proporcionar a Rusia una capacidad de ataque de largo alcance contra buques y objetivos terrestres desde posiciones difíciles de prever. Más allá de eso, se entra en el terreno de la especulación.

El Perm encaja, por lo tanto, en una modernización submarina más amplia. Rusia no solo está fortaleciendo sus submarinos estratégicos Borei-A, vinculados a la disuasión nuclear, sino también sus Yasen-M, que operan en la categoría de ataque multipropósito. Esta distinción ayuda a comprender mejor la noticia: este buque por sí solo no altera el equilibrio naval ni convierte al Zircon en una solución infalible, pero sí indica una dirección clara. La Armada rusa aspira a que una parte de su fuerza submarina combine sigilo, alcance y capacidad de presión desde el mar.