La intersección de las avenidas Duarte con París, un importante centro para la compra de útiles escolares en el Gran Santo Domingo, ha comenzado a ver un repunte en la actividad. Pese a que padres buscan los mejores precios para el regreso a clases, los comerciantes reportan ventas más bajas de lo habitual para esta temporada. La escasez de dinero en circulación y el elevado costo de los materiales generan preocupación entre los compradores.
Los preparativos para el siguiente ciclo educativo ya empiezan a reactivar el tradicional cruce de las avenidas Duarte y París, uno de los principales puntos de venta de artículos escolares en el Gran Santo Domingo. Desde ahora, decenas de progenitores visitan los establecimientos comerciales buscando los precios más convenientes para adquirir los insumos que sus hijos requerirán al retornar a las aulas. Si bien el flujo comercial ha iniciado, los vendedores afirman que las transacciones aún se mantienen por debajo de lo previsto para este periodo. Explican que la limitada liquidez en las calles ha mermado el poder adquisitivo de muchas familias, por lo que confían en que el número de clientes aumente a medida que se aproxime el comienzo del año escolar.
Los comerciantes ambulantes informaron que este año ofrecen paquetes de mochilas con precios que oscilan entre RD$1,000 y RD$1,500 para impulsar las ventas. No obstante, señalan que muchos compradores continúan expresando inquietud por el valor de los materiales educativos y consideran que, a pesar de las ofertas disponibles, el presupuesto resulta insuficiente para adquirir todo lo necesario. “En verdad la situación está difícil. Ojalá que mañana la gente salga a comprar y las ventas mejoren un poco”, manifestó Yoleiki, un vendedor ambulante de la avenida Duarte.
Entre los consumidores predomina la preocupación por el incremento en el precio de la canasta escolar. Padres consultados indicaron que, aunque aprovechan las promociones existentes, artículos como libretas, bolsos, fiambreras, lápices y otros materiales esenciales siguen representando un gasto considerable para la economía familiar. “Sí, los útiles están caros, pero hay que comprarlos”, expresó una madre mientras recorría los puestos de venta.
Algunos compradores explicaron que este año han optado por adquirir los útiles de forma escalonada para distribuir el gasto y reducir el impacto económico. Aseguran que esta estrategia les permite afrontar con mayor facilidad los costos del retorno a clases, especialmente en los hogares donde hay más de un hijo en edad escolar.
A casi tres semanas del inicio del año escolar, los comerciantes mantienen una perspectiva optimista y esperan que el movimiento en la zona comercial de la Duarte con París se incremente en los próximos días, como sucede tradicionalmente en la recta final previa al regreso a las aulas.