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Jue, Oct

Lao Gan Ma: Éxito en Ventas y Controversia por la IA en la Empresa de Salsas de Chili

Tecnologia
La reconocida marca china de salsas de chili, Lao Gan Ma, ha alcanzado un récord de facturación, atribuyendo parte de su éxito a la implementación de inteligencia artificial en sus procesos. Sin embargo, este anuncio ha generado una ola de especulaciones y rumores en redes sociales sobre una posible reducción masiva de personal debido a la automatización, poniendo a la empresa en el centro de una crisis reputacional en China.

Cuando una empresa celebra sus logros atribuyéndolos a la inteligencia artificial y simultáneamente anuncia su mejor año, es natural que surjan conexiones. Esto es lo que le ha sucedido a Lao Gan Ma, la exitosa marca china de salsas de chili, que ha dominado las tendencias en Weibo durante una semana, pero no precisamente por su sabor.

Hace algunas décadas, Lao Gan Ma comenzó como un modesto puesto de fideos. A finales de los ochenta, Tao Huabi ofrecía en Guiyang (Guizhou) fideos acompañados de una salsa casera de soja fermentada y aceite de chili. La popularidad de la salsa fue tal que terminó vendiendo solo este producto. Camioneros que la compraban la distribuyeron a otras ciudades. A sus 49 años, Tao alquiló un local y contrató a aproximadamente 40 empleados. La fábrica se estableció en 1996 y la sociedad se registró en 1997. Desde entonces, la “mujer más picante de China” ha construido una empresa notable: opera sin cotizar en bolsa, sin préstamos ni financiación externa, y su capital está en manos de sus dos hijos. Esta estrategia le ha reportado a Tao una fortuna estimada en más de 1.000 millones de dólares y ha posicionado a la marca con aproximadamente el 55% del segmento de salsa de chili en el país.

Sin embargo, una empresa forjada de esta manera, sin inversores externos y con el rostro de una “vieja madrina” en sus productos, enfrenta mayores desafíos cuando se le acusa de reemplazar empleados por tecnología.

A mediados de octubre, durante la conferencia de calidad de Guizhou, Li Xin, directivo de calidad de la empresa, informó que la facturación de 2025 alcanzó los 5.400 millones de yuanes, marcando un máximo histórico. También destacó la implementación de un sistema de visión por IA en la planta de Guiyang: cámaras industriales que inspeccionan la cinta de producción cada 0,3 segundos, identificando y descartando pimientos con moho o manchas, reduciendo el producto defectuoso a un 0,02% en esa fase. Es importante señalar que en 2020 la empresa ya había facturado 5.403 millones, por lo que el “récord” es, en el mejor de los casos, marginal.

En redes sociales, circuló el rumor de que la IA había reducido el número de inspectores de 600 a 48. Un hilo de @kyleichan en X (anteriormente Twitter) mencionó que los rumores hablaban de más de 500 despidos y que, a pesar del mensaje optimista de Pekín, muchos ciudadanos chinos están preocupados por el impacto de la IA en el empleo. La empresa desmintió esta información, calificándola de falsa. Una empleada de recursos humanos confirmó a Ifeng que utilizan IA en la inspección, pero aseguró que los despidos masivos son falsos y que nunca tuvieron tantos trabajadores.

El mismo hilo de noticias recordó que la plantilla de la matriz pasó de 2.912 a 740 empleados mientras los ingresos alcanzaban máximos. Es crucial destacar que esta cifra se refiere a trabajadores asegurados de la matriz y no especifica cuántos seleccionadores fueron reemplazados ni por qué. No incluye subcontratas, trabajadores temporales ni personal de filiales, y podría reflejar bajas naturales o contratos no renovados. La cifra de “más de 2.600 menos” que circuló en redes sociales proviene de la suma de las sucursales.

Según datos de terceros, en una plataforma de comercio electrónico, las ventas diarias de Lao Gan Ma disminuyeron de 5.000-10.000 yuanes a 1.000-5.000 desde el 22 de octubre. Aunque es una cantidad pequeña para una marca que apenas vende online, esto sugiere que el rumor está generando un impacto negativo en sus ventas.

Esta controversia surge en el contexto del plan “AI Plus” del año pasado, que establece una adopción del 70% de la IA en sectores estratégicos para 2027 y del 90% para 2030. Una parte de la población no está de acuerdo con esta iniciativa.

Parte de la desconfianza se deriva de casos en los que las promesas de la IA no se cumplieron. Por ejemplo, Klarna afirmó que su asistente de IA realizaba el trabajo de 700 agentes, pero un año después, su CEO anunció que volvería a contratar personal humano. El Commonwealth Bank revirtió el despido de 45 empleados de atención al cliente y ofreció disculpas. Según Careerminds, un tercio de las empresas que despidieron personal debido a la IA ya ha recuperado entre el 25% y el 50% de esos puestos. Sin embargo, algunos recortes se mantienen. Benioff mencionó que Salesforce redujo su personal de soporte de 9.000 a unos 5.000 empleados, y Duolingo recortó contratistas para implementar la IA. En el ámbito fabril, un precedente chino es significativo: una planta pasó de 650 empleados a 60 con la ayuda de robots y multiplicó su producción por 2,5, y China instala 280.000 robots industriales al año.

Un análisis de la Reserva Federal de Nueva York concluye que solo el 1% de las empresas afirmó haber despedido directamente por la IA. En Estados Unidos, de más de 1,2 millones de recortes anunciados para 2025, solo unos 55.000 se atribuyeron explícitamente a la IA. Ben Thompson argumenta que muchos despidos actuales son más bien una corrección del sobreempleo generado durante la pandemia.

Esto no significa que el impacto de la IA sea inexistente. Stanford no ha encontrado un desplazamiento masivo de empleo, pero sí ha observado que el empleo de jóvenes de 22 a 25 años en ocupaciones altamente expuestas está un 19% por debajo de lo esperado, debido a una menor contratación. El impacto suele sentirse más en la entrada al mercado laboral que en la salida. Es posible que Lao Gan Ma esté diciendo la verdad. Si las cámaras mejoran la calidad sin dejar a nadie sin trabajo, es un beneficio para todos. Con los datos actuales, no se puede probar ni lo uno ni lo contrario, ya que la empresa no ha desglosado cuántas personas realizaban la selección antes y cuántas ahora. Sin embargo, como se suele decir, cualquier “ojo” es una amenaza si su mirada es acusatoria. En otras palabras, la empresa ha tocado un punto sensible y tendrá que ofrecer explicaciones o Weibo, la plataforma china equivalente a X, podría volverse en su contra.