El Consejo Nacional para el VIH y el Sida (CONAVIHSIDA) ha reportado que las trabajadoras sexuales y los migrantes de Haití se encuentran entre los colectivos más susceptibles al VIH en la República Dominicana, con tasas de afectación significativas. A pesar de que la prevalencia general del virus en el país se mantiene por debajo del 1%, estos grupos específicos presentan un riesgo considerablemente mayor, lo que subraya la importancia de las intervenciones focalizadas.
El director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (CONAVIHSIDA), Rafael Enrique González, comunicó que las trabajadoras sexuales y las personas migrantes de origen haitiano permanecen entre las comunidades con mayor probabilidad de adquirir el VIH en la República Dominicana. Destacó que estos segmentos demográficos presentan una incidencia de aproximadamente 4.5% y 4.2%, respectivamente.
Enrique aclaró que la presencia del virus en la población general del país se mantiene por debajo del 1%, enfatizando la necesidad de diferenciar este dato de la prevalencia observada en los colectivos considerados vulnerables, donde la posibilidad de contraer la infección es más elevada. Asimismo, señaló que las mujeres transgénero también se incluyen en las poblaciones con mayor susceptibilidad al VIH.
González afirmó que la estrategia nacional contra el virus se implementa en todo el territorio, indicando que todas las zonas del país son objeto de atención por parte de las autoridades. En este contexto, explicó que CONAVIHSIDA, en colaboración con el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud, lleva a cabo iniciativas en toda la geografía nacional, contando con el respaldo de fondos internacionales y recursos del Estado dominicano.
El director resaltó además que el Gobierno ha garantizado el suministro de medicamentos antirretrovirales para evitar que las personas que conviven con el VIH suspendan su tratamiento debido a la falta de disponibilidad.
Con respecto a la población infantil, informó que en el país existen alrededor de 2,000 niños que viven con el VIH, de los cuales más del 90% recibe tratamiento y mantiene la carga viral suprimida. Añadió que las autoridades continúan esforzándose para incrementar este porcentaje y aproximarse al objetivo de que más del 95% de los pacientes logre la supresión viral.
En cuanto a los casos de pacientes que descontinúan el tratamiento, González explicó que diversos elementos influyen en esta determinación, incluyendo las dificultades económicas derivadas del panorama internacional. No obstante, aseguró que las entidades que conforman la respuesta nacional mantienen acciones para localizar a estas personas y reinsertarlas en el esquema de atención.
En informes previos, se ha documentado que más de 22 mil pacientes figuran actualmente como inactivos en tratamiento a nivel nacional. En este indicador, Ozama lidera la estadística con 10,723 pacientes inactivos, lo que equivale al 30.08% de su registro. Le siguen Cibao Norte con 3,578, Yuma con 2,588, Higuamo con 1,193 y Valdesia con 961.