La selección argentina podría enfrentar una investigación disciplinaria por parte de la FIFA, a raíz de la exhibición de una pancarta con el lema “Las Malvinas son argentinas” tras su victoria sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial. Este incidente, que ha generado controversia, también ha motivado una solicitud de investigación por parte del Gobierno británico, debido a las regulaciones del torneo que prohíben mensajes políticos.
El equipo nacional de Argentina podría ser objeto de un procedimiento disciplinario por parte de la FIFA, luego de mostrar un estandarte con la frase “Las Malvinas son argentinas” al finalizar su triunfo sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial. Este hecho también llevó al Gobierno del Reino Unido a pedir una indagación al organismo rector del fútbol. La imagen fue capturada durante los festejos posteriores al partido celebrado en Atlanta, cuando varios jugadores argentinos levantaron un cartel entregado por aficionados presentes en el público. El suceso ha provocado debate, dado que el artículo 34.3 del reglamento del campeonato prohíbe la exhibición de mensajes o consignas de índole política por parte de los atletas antes, durante o después de los encuentros.
Tras la difusión de las imágenes, las autoridades británicas exigieron a la FIFA que investigue lo sucedido. El secretario de Estado de Comercio del Reino Unido, Peter Kyle, calificó la exhibición como “totalmente inadecuada” y sostuvo que “la política debe mantenerse separada del fútbol”, al mismo tiempo que solicitó una investigación exhaustiva sobre el incidente.
No sería la primera ocasión en que la FIFA examina un caso de esta naturaleza. En 2014, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue multada con 30,000 francos suizos después de que la selección mostrara una pancarta con el mismo mensaje tras un partido amistoso contra Eslovenia. El organismo también ha castigado manifestaciones políticas en otras competencias mundiales. Durante el Mundial de Catar 2022, advirtió a la selección de Inglaterra que su capitán, Harry Kane, podría recibir una tarjeta amarilla si usaba el brazalete “OneLove”. Asimismo, la UEFA suspendió por un partido a los españoles Rodri y Álvaro Morata tras entonar cánticos relacionados con Gibraltar durante la celebración de la Eurocopa 2024. Otros precedentes incluyen la sanción impuesta al surcoreano Park Jong-woo por exhibir una pancarta sobre la disputa territorial entre Corea del Sur y Japón durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, así como una multa a Serbia por mostrar un mensaje político sobre Kosovo en el Mundial de 2022.
Consultado sobre la pancarta, el defensa Lisandro Martínez defendió la acción del equipo. “No podíamos defraudar al pueblo argentino”, afirmó. Por su parte, Leandro Paredes aseguró que la reivindicación sobre las Islas Malvinas es parte de la historia del país y señaló que el equipo sintió que también representaba a quienes vivieron ese conflicto. Antes del encuentro frente a Inglaterra, el seleccionador Lionel Scaloni había expresado su intención de mantener separados el deporte y la política. Sin embargo, el debate se intensificó luego de que la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, publicara un mensaje en redes sociales en el que calificó a los británicos de “invasores” y “piratas usurpadores”.
Hasta el momento, la FIFA no ha informado sobre la apertura de un expediente disciplinario ni sobre posibles sanciones contra la selección argentina. No obstante, el caso ha reavivado la discusión sobre los límites entre las expresiones políticas y el fútbol en las competiciones internacionales.