El Gobierno del Reino Unido ha expresado su desaprobación ante el despliegue de una pancarta por parte de futbolistas argentinos, que reclamaba la soberanía sobre las islas Malvinas después de su triunfo contra Inglaterra en el Mundial. Londres considera este acto como "totalmente inapropiado" y ha solicitado a la FIFA que inicie una investigación, enfatizando que la política debe mantenerse al margen del deporte.
Londres (EFE).- El gobierno del Reino Unido manifestó su expectativa de que la FIFA inicie una pesquisa, luego de que jugadores del equipo nacional de Argentina mostraran una bandera reivindicando la posesión de las islas Malvinas, ubicadas en el Atlántico sur, tras vencer a Inglaterra en la semifinal del Mundial.
Durante una entrevista con la BBC, Peter Kyle, ministro británico de Ciencia, Innovación y Tecnología, aseveró que la acción de los futbolistas "fue completamente inapropiada" y recalcó que "la política debe permanecer separada del fútbol". "Espero que la FIFA realice una investigación exhaustiva", declaró Kyle, quien recordó que "uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es que la política esté desvinculada del fútbol".
Adicionalmente, el gobierno británico enfatizó su respaldo a los residentes del archipiélago situado en el Atlántico Sur. “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas (Falkland en inglés) sin duda lo son”, comunicó a los medios la portavoz del primer ministro, Keir Starmer.
Los jugadores argentinos defendieron la exhibición este miércoles, después de la victoria por 1 a 2 frente a Inglaterra, de una bandera con la leyenda ‘Las Malvinas son argentinas’, haciendo referencia al archipiélago del Atlántico sur por el cual Argentina y el Reino Unido se enfrentaron en una guerra en 1982.
Al ser consultado sobre el significado del triunfo ante la selección inglesa, el presidente de Argentina, Javier Milei, solicitó no relacionar el resultado deportivo con el asunto de las islas Malvinas, que están bajo autoridad británica desde 1833 y cuyo retorno es demandado por el país sudamericano.
Considerado un encuentro de alto riesgo debido a la intensa rivalidad entre ambas aficiones, las autoridades de seguridad de Estados Unidos y la FIFA impidieron a los asistentes ingresar al estadio de Atlanta con banderas o símbolos "políticos", incluyendo aquellos con reivindicaciones referentes a las Malvinas.
El Reglamento del Mundial 2026 de la FIFA prohíbe explícitamente la exhibición de mensajes o consignas políticas por parte de los jugadores y otros miembros de las selecciones, tanto durante los partidos como al finalizar los mismos.
Considerado un partido de alto riesgo por la fuerte rivalidad de las dos hinchadas, las autoridades de seguridad de Estados Unidos