Una corte federal en Australia ha fallado a favor de la actriz y directora Rebel Wilson, rechazando una demanda por difamación presentada por Charlotte MacInnes. La decisión judicial se basó en la falta de pruebas por parte de MacInnes que demostraran un daño significativo a su reputación debido a publicaciones de Wilson en redes sociales. MacInnes deberá cubrir los costos del proceso legal, según lo establecido por el tribunal.
El Tribunal Federal de Australia desestimó este miércoles la reclamación por difamación interpuesta por la intérprete australiana Charlotte MacInnes contra Rebel Wilson. La corte determinó que la demandante no consiguió probar que las publicaciones hechas por la actriz y realizadora hubieran causado un menoscabo grave a su imagen pública. La jueza Elizabeth Raper desestimó la acción legal y ordenó además que MacInnes se haga cargo de los gastos del procedimiento, según se desprende de la resolución emitida por el Tribunal Federal.
El litigio se originó por una serie de mensajes que Wilson publicó en 2024 en plataformas digitales, donde aseguraba que MacInnes había sufrido un supuesto incidente de acoso sexual vinculado con la productora Amanda Ghost durante la filmación de “The Deb”, el primer largometraje dirigido por Wilson.
MacInnes, de 28 años y actriz principal del filme, negó haber denunciado en algún momento a Ghost por acoso y afirmó que las declaraciones de Wilson eran imprecisas y afectaron seriamente su reputación, por lo que solicitó una compensación económica por los perjuicios ocasionados.
Durante el juicio, que se llevó a cabo entre abril y mayo en Sídney, Wilson defendió la exactitud de sus publicaciones y explicó que MacInnes le había expresado sentirse incómoda después de un suceso ocurrido en 2023. Según su testimonio, ambas regresaron al domicilio de Amanda Ghost luego de que la productora tuviera una reacción cutánea al agua fría tras bañarse en la playa de Bondi. Allí intentaron calentarse tomando un baño caliente. Wilson mantuvo que MacInnes le comentó posteriormente que la situación le había generado malestar. Sin embargo, la actriz declaró más tarde que únicamente la describió como una vivencia “extraña” o “inusual”, sin atribuirle implicaciones de acoso.
En su veredicto, la jueza Raper concluyó que MacInnes modificó su narración sobre el acontecimiento. No obstante, consideró que afirmar que una persona cambió su versión de los hechos no constituye, por sí mismo y conforme a los estándares sociales, una imputación difamatoria. Asimismo, el tribunal determinó que una de las publicaciones de Wilson sí hacía referencia a MacInnes, pero estimó que su contenido no era difamatorio y que la demandante no logró demostrar un daño serio a su buen nombre, requisito indispensable en la legislación australiana sobre difamación.
Tras conocerse la resolución judicial, Rebel Wilson reaccionó en su cuenta de Instagram con un mensaje en el que agradeció a la jueza y al sistema de justicia australiano por la solución del caso. La actriz manifestó que espera “seguir adelante” después de la disputa legal.