El Ministerio de Comercio chino está evaluando una serie de restricciones a la exportación que podrían afectar significativamente a su propio sector de inteligencia artificial. La propuesta incluye prohibir que las empresas chinas de diseño de chips utilicen fabricantes extranjeros, así como limitar la exportación de modelos de IA y datos de entrenamiento. Estas medidas buscan asegurar la soberanía tecnológica, pero podrían ralentizar el avance de sus principales compañías.
El Ministerio de Comercio chino ha iniciado consultas con sus principales empresas tecnológicas sobre un paquete de restricciones a la exportación. Paradójicamente, estas restricciones están orientadas hacia el ecosistema de inteligencia artificial (IA) que Pekín ha intentado proteger de Washington durante años. Según ha informado Financial Times, la propuesta prevé prohibir que los diseñadores de chips chinos recurran a empresas de semiconductores extranjeras, como TSMC o Samsung, para la fabricación de sus circuitos integrados.
Esta no es una medida aislada. El mismo paquete normativo incluiría límites a la exportación de modelos de IA avanzados, restricciones sobre los datos de entrenamiento que las empresas puedan sacar del país y controles más estrictos sobre las adquisiciones extranjeras de compañías tecnológicas consideradas estratégicas. En esencia, el Gobierno chino aspira a retener dentro de sus fronteras tanto el hardware como el software de la carrera de la IA, incluyendo los chips, los modelos y los datos con los que se entrenan.
La parte más impactante de esta propuesta es la que concierne a la fabricación de semiconductores. Empresas como Huawei, Alibaba o ByteDance diseñan chips que, en la actualidad, dependen en diversos grados de fábricas de semiconductores como TSMC (Taiwán) o Samsung (Corea del Sur) para su producción final. Prohibir este acceso vincularía a estas compañías a la capacidad de fabricación nacional, que aún está rezagada en nodos punteros, o forzaría a SMIC y otras fábricas de circuitos integrados chinas a asumir una demanda para la que todavía no están preparadas.
El paquete regulatorio también incluiría un endurecimiento de las normas sobre adquisiciones extranjeras de tecnología estratégica china.
El Ministerio de Comercio ha comunicado a Alibaba, ByteDance y Zhipu su intención de limitar la salida de datos de entrenamiento fuera del país, así como de restringir la descarga de los pesos de sus modelos por parte de usuarios extranjeros. Esta medida representaría un cambio respecto a la estrategia seguida hasta ahora por compañías como DeepSeek, que han optado por publicar en abierto los pesos de sus modelos como parte de su ofensiva de bajo coste frente a la IA occidental. Otro aspecto relevante es que el paquete regulatorio contemplaría un endurecimiento de las normas sobre adquisiciones extranjeras de tecnología estratégica china, especialmente en el ámbito de la IA agéntica. Esta revisión busca subsanar lo que el Gobierno chino interpreta como una laguna legal, la misma que permitió a Meta adquirir la empresa emergente Manus por 2.000 millones de dólares antes de que las autoridades chinas ordenaran deshacer la operación.
Las restricciones, de confirmarse, se incorporarían previsiblemente a la próxima revisión del catálogo chino de tecnologías prohibidas o restringidas para la exportación, el mismo instrumento que ya regula las tierras raras y el litio. Por el momento, todas las propuestas se encuentran en fase de consulta y ninguna de las empresas mencionadas, ni el propio Ministerio de Comercio, ha confirmado su alcance final. El resultado sería una paradoja regulatoria: China restringiendo el acceso de sus propias empresas a la fabricación de chips más avanzada en nombre de una soberanía tecnológica que, por el camino, podría frenar su desarrollo.