El expresidente peruano Ollanta Humala fue puesto en libertad el viernes por la noche, luego de que el Tribunal Constitucional anulara el proceso penal en su contra por presunto lavado de activos en el caso Odebrecht. A su salida del penal de Barbadillo, Humala manifestó haber sido víctima de una persecución política y judicial, declarando sentirse "secuestrado por el Estado" y señalando que las acusaciones respondieron a motivos ideológicos y de gestión gubernamental.
El expresidente de Perú, Ollanta Humala, recobró su libertad durante la noche del viernes al salir del centro penitenciario de Barbadillo. Esto ocurrió después de que el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional ejecutara la orden del Tribunal Constitucional (TC) que invalidó el proceso judicial en su contra por un supuesto lavado de activos relacionado con el caso Odebrecht. Al abandonar la prisión, Humala ofreció sus primeras declaraciones, afirmando haber sido objeto de una persecución de índole política y judicial.
“Fuimos víctimas de una persecución política y judicial. El 15 de abril de 2025 fui retenido ilegalmente por el Estado, y posteriormente, los ejecutores del sistema judicial de aquel momento legalizaron una situación ilícita”, expresó con la voz quebrada y visiblemente conmovido. El exmandatario reiteró que nunca recibió contribuciones de campaña procedentes de Brasil o Venezuela, y sostuvo que las imputaciones en su contra respondían a motivaciones políticas. “Jamás hemos cometido ninguna falta. Nunca he aceptado aportes para mi campaña ni de Venezuela ni de Brasil. Requerían perseguirnos debido a nuestra administración gubernamental y por nuestra postura ideológica”, declaró.
Humala también señaló que el proceso forzó a su esposa, la exprimera dama Nadine Heredia, y a sus hijos a dejar el país y buscar resguardo en el extranjero. La resolución del Tribunal Constitucional dejó sin efecto la condena de 15 años de prisión impuesta al exgobernante, al concluir que durante el proceso se vulneraron los principios de legalidad y tipicidad. En acatamiento de este fallo, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) procedió con su excarcelación. En las inmediaciones del penal, decenas de seguidores celebraron su liberación.
Su abogado, Wilfredo Pedraza, calificó la decisión como “un avance significativo” y adelantó que la defensa ahora buscará la anulación definitiva del proceso. “Nuestra prioridad era recuperar la libertad. Ahora corresponde conseguir que el proceso sea anulado por completo”, manifestó el abogado. En cuanto a Nadine Heredia, Pedraza indicó que su eventual regreso a Perú dependerá de que el proceso judicial en su contra sea archivado. Explicó que, mientras mantenga el asilo político otorgado por Brasil, no está previsto su retorno al país.