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Sáb, Ago

Obras Públicas Pendientes: Seis Años de Gestión de Abinader y Retrasos en Proyectos Clave

Nacionales
Al cumplirse seis años de gobierno del presidente Luis Abinader, una investigación revela que una parte significativa de las obras de infraestructura anunciadas desde 2020 aún no han sido concluidas. A pesar de los constantes anuncios y plazos fijados en los discursos de rendición de cuentas, numerosos proyectos estratégicos acumulan retrasos o carecen de una fecha definitiva de inauguración, evidenciando una brecha entre las promesas y la ejecución real.

Al inicio de agosto, el presidente de la República, Luis Abinader, conmemora seis años al frente de la nación caribeña, representando al Partido Revolucionario Moderno. A lo largo de su mandato, el presidente ha aprovechado cada informe de gestión para presentar nuevas construcciones, anunciar el inicio de iniciativas estratégicas, establecer fechas límite de entrega y ofrecer actualizaciones sobre el progreso de las principales edificaciones impulsadas por su administración.

Las vías, circunvalaciones, puentes, sistemas de transporte masivo, edificios estatales, proyectos hídricos, hospitales, acueductos y sistemas de saneamiento han sido temas recurrentes en estos discursos, donde el mandatario ha enfatizado la inversión pública como un pilar fundamental de su gobierno. No obstante, una revisión de los seis informes de gestión presentados entre 2020 y 2026, comparada con la situación actual de las principales obras anunciadas por el propio Gobierno, indica que una porción considerable de estos proyectos sigue sin finalizar, a pesar de que varios tenían fechas específicas de inauguración o se presentaron como obras a entregar “antes de finalizar el año” o “en los próximos meses”.

La investigación identificó más de veinte grandes iniciativas que aún no han sido entregadas. Algunas acumulan demoras de varios años en relación con los cronogramas originales; otras han sido reprogramadas en diversas ocasiones y varias todavía carecen de una fecha concreta de inauguración, a pesar de haber sido mencionadas repetidamente en los discursos presidenciales.

No se trata de construcciones abandonadas. En la mayoría de los casos, los trabajos continúan en progreso y algunas presentan avances superiores al noventa por ciento. Sin embargo, el análisis demuestra que existe una disparidad entre los plazos divulgados públicamente y el tiempo que finalmente han requerido para su finalización.

Entre las infraestructuras principales que aún no se han entregado se encuentran la Circunvalación de Los Alcarrizos, el Monorriel de Santiago, la Circunvalación de Navarrete, la Circunvalación de Moca, la extensión de la Línea 1 del Metro hasta Punta de Villa Mella, el nuevo edificio del Tribunal Constitucional, el puente levadizo sobre el río Ozama, el puente paralelo al Jacinto Peynado, el paso a desnivel entre Sabana Perdida y La Victoria, la carretera Hato Mayor-Sabana de la Mar, la carretera Hato Mayor-El Puerto, la ampliación de la entrada de Samaná, la tercera etapa del Paseo del Río Domingo Savio, las obras complementarias de la presa de Montegrande, la presa Boca de los Ríos, el Teleférico de Santo Domingo Oeste, la Ciudad Judicial de Santo Domingo Oeste y varios proyectos de agua potable y saneamiento anunciados para 2025.

Algunas iniciativas, como el aeropuerto doméstico de San Juan, los alcantarillados sanitarios de Mao, Licey al Medio y Tenares, así como la terminal de cruceros de Barahona, también registran modificaciones en sus plazos respecto a lo inicialmente comunicado por las autoridades.

De los anuncios a los retrasos

Los informes de gestión permiten reconstruir una secuencia de cómo evolucionaron las promesas de infraestructura durante el período de Abinader. En 2020, apenas seis meses después de asumir el Gobierno, el mandatario anunció la renovación de la autopista Duarte, la rehabilitación de importantes carreteras nacionales, la culminación de varios puentes y el inicio de proyectos de movilidad como la expansión del Metro de Santo Domingo y un nuevo eje de transporte masivo que conectaría el Distrito Nacional con Boca Chica mediante una alianza público-privada. También mencionó la remodelación de la entrada de Samaná y otras obras que se desarrollarían en los meses siguientes.

Un año después, en el informe de gestión de 2021, el presidente reconoció que al asumir el Gobierno encontró cientos de obras paralizadas debido a problemas legales, falta de diseños y procesos de contratación incompletos. En ese mismo discurso anunció el inicio de la transformación de Los Alcarrizos mediante la construcción del teleférico, la circunvalación y la expansión del Metro, además de reiterar varios proyectos viales presentados el año anterior.

Para 2022, el enfoque del discurso cambió. El mandatario comenzó a establecer plazos concretos para la finalización de importantes obras públicas. Aseguró que antes de finalizar ese año o durante el primer trimestre de 2023 se concluirían carreteras, circunvalaciones, avenidas y puentes distribuidos en diversas provincias del país. Este compromiso marcó el inicio de una fase en la que el Gobierno empezó a fijar fechas específicas para la entrega de proyectos de gran magnitud.

El informe de gestión del 27 de febrero de 2022 representó un momento clave en el discurso del presidente Luis Abinader sobre la infraestructura pública. A diferencia de los dos años anteriores, cuando predominaban los anuncios de nuevas iniciativas y el inicio de construcciones, ese año el mandatario comenzó a establecer fechas precisas para la entrega de importantes obras distribuidas en diversas provincias del país.

Durante aquella intervención ante la Asamblea Nacional, Abinader garantizó que varias carreteras, circunvalaciones, avenidas, elevados y proyectos marítimos serían terminados antes de finalizar ese mismo año o durante el primer trimestre de 2023. Cuatro años después, una parte de esas obras fue inaugurada. Sin embargo, otras siguen en construcción, fueron reprogramadas o permanecen sin una fecha definitiva de entrega, a pesar de que el propio presidente había establecido un cronograma para su finalización.

La carretera Hato Mayor-Sabana de la Mar: casi tres años de retraso

Uno de los proyectos cuyo plazo quedó claramente definido fue la carretera Hato Mayor-Sabana de la Mar. En el informe de gestión de 2022, el presidente la incluyó entre las infraestructuras que serían terminadas antes de concluir ese año o durante el primer trimestre de 2023. Esta vía es considerada una de las conexiones estratégicas para el desarrollo de la región Este del país, ya que une dos importantes centros agrícolas y turísticos. Sin embargo, a finales de julio de 2026, la carretera sigue en construcción, acumulando aproximadamente tres años de retraso respecto al calendario inicialmente anunciado por el mandatario. La obra volvió a ser mencionada posteriormente por el presidente en nuevos informes de gestión como parte de los proyectos en ejecución, lo que confirma que el cronograma original no pudo cumplirse.

Circunvalación de Navarrete: de promesa para 2022 a entrega prevista para 2026

Inicialmente, el Gobierno anunció que comenzaría los procesos para su finalización durante 2022. En 2023, el presidente explicó que el proyecto se iniciaría después de concluir el proceso de diseño y licitación. Posteriormente, la obra continuó figurando entre las prioridades del Gobierno hasta establecerse una nueva meta de entrega para agosto de 2026. Aunque el proyecto mantiene un nivel de avance significativo, su cronograma difiere del planteado cuando comenzó a ser presentado como una de las principales soluciones viales para Santiago y la región Norte.

Circunvalación de Los Alcarrizos, cinco años de espera

Este proyecto empezó a formar parte de la estrategia de transformación de ese municipio desde los primeros años del Gobierno, junto con la construcción del Teleférico de Los Alcarrizos y la extensión de la Línea 2-C del Metro de Santo Domingo. En distintos informes de gestión, el presidente resaltó la importancia de esta infraestructura para reducir la congestión vehicular y mejorar la movilidad en uno de los accesos más transitados hacia la capital. Sin embargo, seis años después del inicio de la gestión, la circunvalación sigue pendiente de entrega. Durante ese tiempo, el proyecto ha pasado de ser una obra anunciada a convertirse en una infraestructura con importantes avances físicos, aunque sin que el Gobierno haya concretado su inauguración. La obra ha reaparecido en sucesivos discursos presidenciales como parte de las inversiones prioritarias en ejecución.

El Monorriel de Santiago: de proyecto emblemático a obra con cronogramas reprogramados

El Monorriel de Santiago es otro de los proyectos que ha acompañado prácticamente toda la gestión de Abinader, presentado como la espina dorsal del nuevo sistema integrado de transporte de la segunda ciudad del país. El proyecto fue anunciado como una solución para reducir la congestión vehicular y modernizar la movilidad urbana en Santiago. Desde entonces, el mandatario ha informado periódicamente sobre su evolución, destacando progresos en la construcción de estaciones, colocación de vigas, instalación de sistemas electromecánicos y pruebas técnicas. En el informe de gestión más reciente, el presidente informó que la obra superaba el noventa por ciento de ejecución. No obstante, al momento del cierre de esta investigación, aún permanecía pendiente de inauguración, después de que su cronograma fuera ajustado en distintas etapas del proyecto.

La extensión del Metro hacia Punta de Villa Mella

El Gobierno la presentó como una intervención necesaria para responder al crecimiento poblacional del municipio Santo Domingo Norte y aumentar la capacidad del sistema de transporte. A lo largo de los años, el presidente ha informado sobre el desarrollo de las obras civiles, la instalación de infraestructuras ferroviarias y la adquisición de nuevos trenes que permitirán incrementar la capacidad del servicio. Sin embargo, la extensión aún no ha sido entregada oficialmente y se encuentra lejos de ser terminada.

Teleférico de Santo Domingo Oeste

Otro proyecto que ha reaparecido en diferentes discursos presidenciales es el Teleférico de Santo Domingo Oeste. La obra forma parte del plan de expansión del Sistema Integrado de Transporte y busca conectar distintos sectores del municipio con el Metro de Santo Domingo. Aunque el Gobierno ha informado sobre el avance de los trabajos, la infraestructura continúa entre los proyectos pendientes de inauguración.

Presa Boca de los Ríos y las obras complementarias de Montegrande

En el ámbito hidráulico también existen proyectos que han sido reiterados por el Poder Ejecutivo. Las obras complementarias de la presa de Montegrande continúan en espera como parte del plan para garantizar agua potable, ampliar las áreas de riego y reducir el riesgo de inundaciones en la región Sur. Aunque la presa principal fue inaugurada, las obras complementarias siguen en ejecución. Algo similar ocurre con la presa Boca de los Ríos, un proyecto anunciado como estratégico para la provincia de Santiago Rodríguez y que continúa dentro de la cartera de obras pendientes del Gobierno.

El nuevo edificio del Tribunal Constitucional

Entre las edificaciones institucionales más importantes aún pendientes figura la nueva sede del Tribunal Constitucional. El proyecto fue presentado por el presidente como parte del fortalecimiento institucional del Estado y la modernización de la infraestructura pública. En distintas rendiciones de cuentas el mandatario informó sobre avances administrativos y constructivos, aunque sin establecer una fecha concreta para la conclusión de la obra. A julio de 2026, el edificio sigue formando parte de la cartera de proyectos en ejecución del Gobierno y todavía no ha sido inaugurado, aunque ya se encuentra muy avanzado.

El puente levadizo sobre el río Ozama

Otro de los proyectos estratégicos que permanece pendiente es el puente levadizo sobre el río Ozama, concebido para reemplazar el histórico puente flotante que une el Distrito Nacional con Santo Domingo Este. Desde su anuncio, el Gobierno ha defendido la importancia de esta infraestructura para mejorar el tránsito de vehículos y embarcaciones, reducir los tiempos de desplazamiento y garantizar una conexión permanente entre ambas demarcaciones. Aunque el proyecto ha sido incluido entre las obras prioritarias del Ministerio de Obras Públicas, los informes de gestión revisados no establecen una fecha definitiva para su construcción.

El puente paralelo al Jacinto Peynado

La construcción de un puente paralelo al Jacinto Peynado forma parte del mismo plan de ampliación de la infraestructura vial del Gran Santo Domingo. El presidente ha señalado que la obra permitirá descongestionar uno de los corredores con mayor flujo vehicular del país y mejorar la conexión entre distintos municipios del Gran Santo Domingo. Sin embargo, el proyecto continúa en desarrollo y aún no existe un cronograma oficial para su construcción.

Circunvalación de Moca

La Circunvalación de Moca también forma parte del grupo de proyectos cuyo calendario definitivo sigue siendo incierto. El Gobierno ha destacado la importancia de esta vía para reducir el tránsito pesado dentro del municipio y facilitar la conexión entre las provincias Espaillat y Santiago. Desde su anuncio, la obra ha sido mencionada en distintos informes de gestión como parte del conjunto de proyectos en ejecución, pero sin que el presidente haya informado una fecha específica para su inauguración.

Ciudad Judicial de Santo Domingo Oeste

Dentro de las edificaciones públicas aún pendientes figura también la Ciudad Judicial de Santo Domingo Oeste. El proyecto busca concentrar en un mismo complejo las principales dependencias del sistema judicial en ese municipio, reduciendo la dispersión de oficinas y facilitando el acceso de los ciudadanos a los servicios de justicia. Aunque el Gobierno ha informado sobre su desarrollo, la infraestructura continúa sin una fecha definitiva de inauguración.

Los proyectos de agua potable y saneamiento

El análisis también identificó varias obras hidráulicas y sanitarias que permanecen pendientes. Entre ellas figuran los alcantarillados sanitarios de Mao, Licey al Medio y Tenares, anunciados dentro del plan de expansión de los sistemas de saneamiento del país. Estas iniciativas fueron incorporadas por el presidente en sus informes de gestión como parte de los proyectos que mejorarían la cobertura de agua residual y la calidad ambiental en esas comunidades. A estos se suma el aeropuerto doméstico de San Juan, la terminal de cruceros de Barahona y otras infraestructuras regionales que, pese a haber sido anunciadas por el Gobierno, aún permanecen sin ser entregadas oficialmente.

Pero, ¿Qué hace que se retrasen estas obras? Si bien cada proyecto presenta circunstancias particulares, los retrasos en las obras de infraestructura también responden a factores técnicos y económicos que suelen incrementar los plazos de ejecución, explicó Juan Antonio Villar, expresidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA). El ingeniero sostuvo que una de las principales debilidades radica en la planificación de los proyectos, ya que los presupuestos iniciales no siempre contemplan todos los factores que intervienen durante la construcción, como los procesos de expropiación, el incremento en el precio de los materiales, el costo de la mano de obra y otros gastos que surgen durante la ejecución.

“En República Dominicana la planificación que tenemos es un programa débil, porque al momento de hacer el presupuesto no se contemplan todos los elementos que requiere la obra”, afirmó Villar. El experto explicó que las paralizaciones prolongadas también elevan el costo final de las construcciones. Señaló que cuando una obra permanece detenida durante varios años aumentan los precios de los materiales, la mano de obra y otros insumos vinculados a la variación del dólar y el euro, lo que obliga a modificar los presupuestos originalmente aprobados. Además, advirtió que dejar una infraestructura inconclusa durante largos períodos puede generar deterioro en los materiales ya instalados. Citó como ejemplo la corrosión del acero de refuerzo y el deterioro de capas de relleno o materiales compactados, que en muchos casos deben retirarse y reemplazarse antes de reiniciar los trabajos.

“El presidente ha ejecutado más del cincuenta por ciento de las obras que encontró a medias. Todas han tenido que modificar ese presupuesto; en algunos casos se ha duplicado, y el Gobierno ha asumido ese incremento para concluirlas en beneficio de las comunidades”, expresó. El expresidente del CODIA consideró que los proyectos de infraestructura deben diseñarse con una visión de largo plazo. Como ejemplo mencionó las circunvalaciones, que en algunos casos se construyen inicialmente con dos carriles por limitaciones presupuestarias, cuando, a su juicio, deberían ejecutarse desde el principio con cuatro carriles y con el derecho de vía completamente protegido para evitar futuras ocupaciones. Finalmente, sostuvo que retrasar la conclusión de una obra no solo posterga los beneficios para la población, sino que también incrementa el costo que termina asumiendo el Estado para concluirla.

Las obras que sí fueron entregadas

La revisión de los discursos también muestra que varias de las infraestructuras anunciadas para 2022 sí fueron concluidas posteriormente. Entre ellas figuran la Circunvalación de Baní, la Circunvalación de Azua, la Circunvalación de San Francisco de Macorís, el elevado de Andrés, Boca Chica, y otros proyectos viales incluidos en el cronograma presentado ese año por el presidente. No todas las obras pendientes siguen el mismo patrón. Mientras algunas fueron anunciadas una sola vez y posteriormente quedaron sujetas a nuevos cronogramas de ejecución, otras han aparecido de forma recurrente en los informes de gestión del presidente Luis Abinader. Son proyectos que, año tras año, regresan al discurso presidencial como parte de las prioridades de infraestructura del Gobierno, pero que todavía no han sido inaugurados.

La revisión de los discursos pronunciados entre 2020 y 2026 muestra que varias de estas iniciativas han sido mencionadas en diferentes etapas: primero como anuncios, luego como obras en proceso de licitación, posteriormente como proyectos en ejecución y, más recientemente, como construcciones con altos niveles de avance, aunque sin haber sido entregadas a la ciudadanía. En algunos casos, el Gobierno ha explicado que los retrasos responden a rediseños, procesos de expropiación, modificaciones técnicas o ajustes presupuestarios. En otros, simplemente ha informado nuevos avances sin anunciar un calendario actualizado para su conclusión. Con seis informes de gestión ya pronunciados, el balance muestra una combinación de obras concluidas, proyectos en ejecución y promesas que todavía esperan convertirse en inauguraciones.

Un denominador común

Aunque cada obra presenta una realidad distinta, todas comparten un mismo elemento: fueron incorporadas por el presidente Luis Abinader en sus discursos de rendición de cuentas como parte de las principales inversiones de su administración, pero al cierre de esta investigación seguían sin una fecha definitiva de inauguración o continuaban en ejecución. En algunos casos, el Gobierno ha explicado que los retrasos responden a rediseños, procesos de expropiación, modificaciones técnicas o ajustes presupuestarios. En otros, simplemente ha informado nuevos avances sin anunciar un calendario actualizado para su conclusión. Durante los seis discursos de rendición de cuentas pronunciados entre 2020 y 2026, el presidente Luis Abinader presentó la infraestructura como uno de los principales ejes de su administración. En ese período anunció nuevas carreteras, puentes, sistemas de transporte, proyectos hidráulicos, edificaciones públicas y obras de saneamiento que, según expuso en distintos momentos, transformarían la conectividad y los servicios públicos en el país. Con seis informes de gestión ya pronunciados, el balance muestra una combinación de obras concluidas, proyectos en ejecución y promesas que todavía esperan convertirse en inauguraciones.