La UEFA ha manifestado su conformidad con la determinación de la FIFA de abandonar la propuesta de venta de una porción de los derechos comerciales del Mundial. Sin embargo, el organismo europeo subraya la necesidad de que los promotores de esta iniciativa, calificada de opaca y carente de claridad, asuman las consecuencias de sus acciones, exigiendo rendición de cuentas por la forma en que se manejó el proyecto.
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) recibió con agrado la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) de retirar su propuesta para comercializar una parte de los derechos del Mundial y otras competiciones. No obstante, solicitó identificar y responsabilizar a quienes estuvieron detrás de esta iniciativa. En un comunicado emitido este sábado, la entidad que rige el fútbol en Europa declaró que colaborará con sus 55 federaciones miembro y otras confederaciones para investigar el origen de la propuesta y establecer mecanismos que eviten la repetición de una situación similar.
“Ninguna alternativa debe ser descartada. La actual directiva de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros integrantes de la comunidad futbolística. No podemos seguir así, con proyectos secretos que se gestionan precipitadamente”, indicó la UEFA. La confederación rememoró que la propuesta fue rechazada unánimemente por las federaciones europeas y por numerosas asociaciones de otras regiones del planeta, considerando que su responsabilidad es salvaguardar el fútbol y sus torneos.
Asimismo, la UEFA agradeció el respaldo de aficionados, ligas, clubes, jugadores, federaciones, confederaciones e incluso de figuras políticas que manifestaron su oposición a la iniciativa y apoyaron la postura de que “el fútbol no se negocia”. La UEFA también interpeló al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, recordándole las promesas de transparencia que hizo al ser elegido en 2016. Según el organismo europeo, el plan para crear una empresa subsidiaria que administrara los activos comerciales de la FIFA fue concebido “en secreto” y sin la claridad prometida.
Además, la UEFA argumentó que, con reservas que superan los 5,000 millones de dólares, la FIFA posee recursos suficientes para fortalecer el desarrollo del fútbol sin la necesidad de vender participaciones de sus principales activos comerciales. Como alternativa, la UEFA sugirió potenciar el programa FIFA Forward, empleando una parte de esos recursos para financiar el desarrollo del fútbol base en las 211 asociaciones miembro de la FIFA. La organización europea concluyó que la cancelación del proyecto representa “un triunfo para todo el fútbol”, aunque advirtió que el incidente deja pendiente la necesidad de restablecer la confianza en la administración de la FIFA.