Cinco días después de un fuerte terremoto de 7.4 grados que impactó el occidente de Colombia, el recuento oficial de decesos subió a 294. A pesar del tiempo transcurrido, la expectativa de encontrar personas con vida bajo los restos persiste, mientras las autoridades enfrentan una emergencia nacional y económica para gestionar la recuperación.
Bogotá (AP).- Cinco jornadas después del destructivo sismo de 7.4 grados que impactó la región occidental de Colombia, el conteo oficial de personas fallecidas alcanzó las 294 el sábado, mientras que la esperanza de hallar supervivientes bajo los restos continúa, a pesar del tiempo transcurrido.
El informe más reciente, proporcionado por la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD), señala que 320 individuos permanecen en calidad de desaparecidos. El grave temblor de principios de semana, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, ha dejado hasta ahora 3.935 heridos y más de 115.000 damnificados, conforme a la información de la Unidad.
El fuerte movimiento telúrico ocasionó la demolición de 14.000 residencias y provocó daños en otras 81.506. El Instituto de Medicina Legal informó el sábado mediante un comunicado que se ha logrado identificar a 270 víctimas, de las cuales 20 son menores de edad. Los cuerpos de 254 personas que perdieron la vida ya han sido entregados a sus familias, añadió.
El recién investido presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se enfrenta a uno de los mayores retos al comienzo de su administración y ha declarado desastre nacional y emergencia económica. Esta disposición autoriza la recaudación de tributos temporales que serán destinados a la edificación de hospitales, centros educativos, propiedades, carreteras y aeropuertos, según han indicado las autoridades, tras uno de los peores cataclismos naturales en Colombia en los últimos diez años.