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Lun, Ago

Corea del Sur y EE.UU. Mantendrán Ejercicios Militares Conjuntos Pese a Objeciones de Trump

Internacionales
El Ministerio de Defensa de Corea del Sur ha confirmado que los ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos se desarrollarán según lo programado, a pesar de la petición del expresidente estadounidense Donald Trump de reducir drásticamente su escala. Trump argumentó que estas maniobras son costosas y envían una señal hostil a Corea del Norte. Esta decisión subraya una diferencia de opinión en la política de defensa regional.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur confirmó este lunes que los entrenamientos militares en conjunto con Estados Unidos procederán conforme a lo establecido en el calendario, aun cuando el expresidente estadounidense, Donald Trump, había solicitado una disminución considerable en la envergadura de dichas maniobras, al considerarlas una señal de hostilidad hacia Corea del Norte. “Ejecutaremos lo que ha sido previamente comunicado y programado”, declaró un portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano al ser consultado sobre las manifestaciones de Trump. Poco después, Seúl ratificó que las operaciones Ulchi Freedom Shield ya habían comenzado.

La respuesta del Gobierno surcoreano se produjo luego de que Trump anunciara mediante Truth Social que había instruido al secretario de Defensa, Pete Hegseth, para que los ejercicios conjuntos se redujeran significativamente, alegando que representan un gasto elevado para Washington y generan tensiones innecesarias con Pyongyang.

“Estos entrenamientos no solo implican un alto costo, ya que gran parte de estos gastos son cubiertos por Estados Unidos de América (¡como es habitual!), sino que transmiten un mensaje completamente inapropiado y agresivo a una nación que, mientras Donald J. Trump ha ocupado la presidencia, no ha manifestado amenazas y ha demostrado respeto”, manifestó Trump. El líder estadounidense señaló que una anulación completa ya no era viable debido a la inminencia del inicio de las actividades. “Por lo tanto, y basándome en que es demasiado tarde para cancelarlos, he ordenado al secretario de Guerra, Pete Hegseth, que disminuya sustancialmente los ejercicios militares conjuntos”, añadió.

La posición de Trump representa un nuevo giro en la estrategia de Washington respecto a la península coreana, donde el exmandatario ha priorizado mantener abierta la opción de reanudar el diálogo con el líder norcoreano, Kim Jong-un, con quien sostuvo tres reuniones durante su primer período presidencial. En su mensaje, Trump también reveló que había propuesto al presidente surcoreano, Lee Jae Myung, la posibilidad de que Corea del Sur participara en los esfuerzos estadounidenses relacionados con la desnuclearización de Irán, propuesta que, según afirmó, fue rechazada por Seúl. “Aunque esto no guarda relación, recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si desearían sumarse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y respondieron: ‘¡No, gracias!’”, indicó.

Pyongyang advierte que reforzará su capacidad militar

La controversia surge en un contexto de renovadas tensiones en la península coreana. Corea del Norte ha advertido que replicará a cualquier escalada de amenazas militares fortaleciendo sus capacidades de disuasión. “Es nuestro principio constante de asegurar la seguridad responder a un nuevo nivel de amenaza con un nuevo nivel de disuasión”, afirmó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano, citado por la agencia estatal KCNA.

Las maniobras Ulchi Freedom Shield, programadas para 11 días, involucran a aproximadamente 18,000 efectivos militares surcoreanos, además de personal estadounidense. Estados Unidos mantiene cerca de 28,500 soldados desplegados de forma permanente en Corea del Sur. Los ejercicios forman parte del calendario regular de adiestramiento de ambos aliados y tienen como propósito fortalecer su capacidad de reacción coordinada ante una posible agresión de Corea del Norte. Pyongyang, sin embargo, ha condenado históricamente estas operaciones, considerándolas ensayos para una eventual invasión de su territorio.

Corea del Sur mantiene bajo observación los movimientos militares norcoreanos y ha intensificado su preparación frente al avance de los programas balístico y nuclear de Pyongyang.

Seúl apuesta también por el diálogo

Mientras mantiene su colaboración militar con Washington, el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ha impulsado un acercamiento diplomático con Corea del Norte y ha solicitado el inicio de conversaciones directas orientadas a reducir las tensiones y avanzar hacia un acuerdo de paz. Durante su discurso con motivo del Día de la Liberación Nacional, Lee propuso reemplazar el régimen de armisticio que sigue vigente desde la Guerra de Corea por un sistema de paz permanente. “Dejemos de lado nuestras intenciones de amenazarnos mutuamente y comencemos discusiones para finalizar la guerra, que perdura desde hace mucho tiempo, como las partes directamente involucradas. En el proceso, podríamos debatir también las maneras efectivas de detener el progreso de las capacidades nucleares del Norte”, declaró el mandatario.

Hasta el momento, Pyongyang no ha respondido públicamente a los recientes llamados de Seúl para reanudar las conversaciones. En medio de las divergencias entre Washington y Seúl sobre el alcance de los ejercicios, el Gobierno surcoreano insiste en mantener su alianza militar con Estados Unidos, a la vez que busca establecer canales de comunicación con Corea del Norte para mitigar las tensiones y fomentar la estabilidad regional.