El primer debate presidencial en Brasil estuvo marcado por la notable ausencia de los principales candidatos, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, quienes lideran las encuestas. La cita televisiva se llevó a cabo con solo la mitad de los invitados esperados, transformándose en una discusión entre los aspirantes con menor apoyo, y generando críticas hacia quienes optaron por no participar.
São Paulo.– El primer gran encuentro televisivo de los aspirantes a la presidencia en Brasil se desarrolló este domingo con la ausencia del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y del senador Flávio Bolsonaro, los dos políticos con mayor aceptación en los sondeos. El evento concluyó con la participación de solo tres de los seis invitados inicialmente programados. En el set estuvieron presentes Ronaldo Caiado, Renan Santos y Augusto Cury, mientras que Romeu Zema también decidió no asistir horas antes del inicio. De este modo, el debate perdió a tres de sus figuras más importantes y se redujo a un intercambio de ideas entre los aspirantes con menor preferencia de voto.
Lula optó por no asistir al programa y, en su lugar, ofreció una entrevista a TV Record, emitida en un horario cercano al inicio del debate. Su no presentación alteró el panorama previsto para el primer careo televisado de la campaña. Flávio Bolsonaro, principal contendiente de Lula en la carrera por la presidencia, tampoco se presentó. Su resolución dejó vacíos los espacios correspondientes a los dos aspirantes que encabezan las encuestas de intención de voto.
Por su parte, Zema explicó que la modificación de la fecha del debate se había acordado bajo la expectativa de contar con la asistencia de Lula. “Ante la falta de Lula y de otros participantes, el cambio de fecha perdió su objetivo inicial”, señaló su equipo de campaña en un comunicado.
Los cuestionamientos a los ausentes comenzaron desde los primeros momentos. Renan Santos dirigió parte de su intervención hacia los podios vacíos y acusó a Lula y Flávio Bolsonaro de eludir la discusión pública. “Carecen del coraje para venir aquí a hablar sobre los delitos que cometieron”, afirmó Santos, quien además consideró que la no asistencia de ambos representaba una falta de respeto hacia los votantes. Ronaldo Caiado también criticó la decisión de los dos candidatos mejor posicionados. “La sociedad esperaba la presencia de los dos precandidatos”, sostuvo, al indicar que el debate era una ocasión para que ambos respondieran preguntas sobre sus respectivas trayectorias en la política.
El escritor Augusto Cury, quien inicialmente había dudado de su participación, finalmente acudió al estudio y centró parte de sus primeras intervenciones en el tema de la educación. Durante el programa, demandó la presencia de Lula para responder sobre los desafíos que enfrenta el sistema educativo brasileño. El encuentro había sido programado originalmente para el 16 de agosto, pero fue pospuesto al domingo 23 con la esperanza de asegurar una mayor participación de los principales aspirantes. Sin embargo, Lula mantuvo su determinación de no asistir, Flávio Bolsonaro tampoco acudió y Zema canceló su presencia el mismo día.
La ausencia de ambos líderes adquiere mayor relevancia en medio de una campaña dominada, hasta el momento, por la rivalidad entre Lula y Flávio Bolsonaro. De acuerdo con la encuesta de Datafolha citada durante la jornada, Lula registra un 39 % de intención de voto, frente a un 33 % de Flávio Bolsonaro, mientras los demás candidatos se encuentran a mayor distancia. El primer debate presidencial concluyó así sin el esperado cara a cara entre los principales contendientes y con un escenario político en el que las ausencias se convirtieron en el asunto central del día.