El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha manifestado su escepticismo sobre la viabilidad de un pacto con los gobernantes de Irán, a quienes ha llamado 'salvajes'. Ha enfatizado que cualquier agresión iraní contra Israel será respondida con una fuerza sin precedentes, y ha discutido con el presidente Trump opciones que incluyen la acción militar y el endurecimiento de sanciones.
El jefe de gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, descartó la posibilidad de alcanzar un entendimiento con los dirigentes iraníes, a quienes describió como 'salvajes', y reafirmó que si Irán atacara a Israel, la respuesta sería más enérgica que nunca antes. 'No consentiremos que Irán nos agreda, y si, Dios no lo quiera, nos atacan, recibirán un golpe que ni siquiera han imaginado, mucho más contundente del que han recibido hasta ahora', expresó durante un evento celebrado el martes por la noche en un asentamiento israelí ubicado en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, cuyo discurso fue difundido el miércoles por su oficina.
Netanyahu se refirió a su reciente encuentro en Washington, hace casi un mes, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, donde le comunicó que, aunque no tenía 'ninguna objeción' a lograr un acuerdo con Irán, dudaba de su factibilidad 'con esos salvajes'.
'Es imposible llegar a un acuerdo', añadió Netanyahu sobre esa alternativa, que fue una de las tres que, según su relato, debatieron Trump y él. Otra de las posibilidades fue la de una intervención militar. 'Le dije: 'Estamos listos, nos defenderemos, no permitiremos que Irán nos ataque'', le transmitió a Trump.
Netanyahu también propuso al presidente estadounidense una tercera vía: fortalecer el bloqueo contra Irán. 'Ayer (Trump) confirmó esta determinación de una forma muy, muy, muy enérgica', agregó Netanyahu en referencia a las nuevas sanciones impuestas a más de sesenta organizaciones, personas y embarcaciones que colaboran con el régimen iraní.