14
Lun, Sep

Buñol es Escenario de una Masiva Batalla de Tomates en el Festival La Tomatina

Internacionales
Las calles de Buñol, España, se tiñeron de rojo una vez más con la celebración de La Tomatina, un festival que congregó a aproximadamente 22,000 personas de diversas naciones. Durante una hora, los asistentes se arrojaron cerca de 150,000 kilogramos de tomates maduros, transformando la localidad en un vibrante campo de juego. Este evento, con raíces en una espontánea disputa de 1945, se ha consolidado como una de las fiestas españolas de mayor proyección global.

Las vías del municipio español de Buñol se cubrieron de color carmesí este miércoles durante una nueva edición de La Tomatina, la concurrida contienda de tomates que reunió a unas 22,000 personas de diferentes países. Por espacio de sesenta minutos, los asistentes se arrojaron aproximadamente 150,000 kilogramos de tomates bien maduros, trasladados en siete camiones hasta el centro de esta población en la provincia de Valencia. Como parte de los preparativos, diversos edificios fueron cubiertos con lonas con antelación para minimizar los daños y facilitar las tareas de limpieza.

La festividad, considerada una de las celebraciones populares españolas con mayor resonancia internacional, tuvo sus inicios en 1945, cuando una reyerta inesperada entre jóvenes se transformó en un enfrentamiento con tomates. La costumbre empezó a repetirse en los años subsiguientes hasta arraigarse como una tradición. Durante el régimen de Francisco Franco, fue prohibida en la década de 1950, pero más tarde fue restablecida.

La difusión a través de la televisión durante los años ochenta contribuyó a incrementar su reconocimiento dentro de España y, con el paso del tiempo, La Tomatina se convirtió en un atractivo significativo para visitantes de otras naciones. En los últimos años, también ha crecido la afluencia de turistas provenientes de la India, un fenómeno vinculado con la popularidad de la película de Bollywood Zindagi Na Milegi Dobara (Solo se vive una vez), estrenada en 2011. La producción cinematográfica, que narra la travesía de tres amigos por España, incluyó una recreación de La Tomatina y ayudó a popularizar la celebración entre el público indio.

Entre quienes viajaron a Buñol motivados por la película se encuentra Romail Khokhar, un empresario de indumentaria de 27 años originario de Mumbai, quien participó por tercera vez en la contienda. “La verdad es que me siento increíble. Es el mejor festival en el que he estado y lo disfruto muchísimo”, manifestó Khokhar. Los visitantes que no residen en Buñol deben adquirir un boleto para ingresar al área de la celebración. Una de las principales reglas de seguridad establece que los tomates deben ser aplastados antes de ser lanzados, con el fin de disminuir el riesgo de heridas.

A pesar de estas precauciones, muchos participantes emplean gafas de natación y protectores auditivos para resguardarse durante la intensa refriega. Al finalizar la hora de confrontación, una señal marca el término de La Tomatina y comienza de inmediato el operativo de saneamiento. Los participantes pueden usar las duchas disponibles en los alrededores, mientras las calles son lavadas con grandes volúmenes de agua. Aunque el tomate deja manchas difíciles de quitar en la ropa, su acidez ayuda a limpiar el pavimento, por lo que las calles de Buñol suelen recuperar rápidamente su aspecto habitual después de la celebración.

El éxito global de La Tomatina también ha inspirado eventos similares en otras partes del mundo, incluyendo Londres, Ámsterdam, Florida, Hyderabad en India, y Sutamarchán en Colombia.