14
Lun, Sep

La Policía de Haití Afirma 'No Rendirse' Tras Masacre de 47 Personas Atribuida a Pandillas

Internacionales
La Policía Nacional de Haití, a través de su director interino Vladimir Paraison, ha manifestado su firmeza frente a la reciente masacre que cobró la vida de al menos 47 individuos, 22 de ellos dentro de una iglesia. Este suceso ha generado fuertes críticas hacia la gestión de seguridad y ha provocado la condena de la ONU, que insta a intensificar los esfuerzos contra la violencia de las pandillas y a llevar a los responsables ante la justicia.

Vladimir Paraison, director general interino de la Policía Nacional de Haití, ha manifestado la postura de la institución de no ceder ante el reciente ataque que resultó en el fallecimiento de al menos 47 personas. De esta cifra, 22 fueron ultimadas en el interior de una iglesia, donde se presume habían buscado refugio, según informes de las Naciones Unidas. Paraison afirmó: “Jamás nos rendimos”. Destacó la presencia de agentes y equipamiento policial. “Los puntos que vigilamos siempre están dotados de vehículos blindados y personal policial”, añadió, mientras se espera el anuncio y comienzo de una investigación para esclarecer las fallas en el sistema de seguridad de Kenscoff.

El director general interino se encuentra bajo escrutinio debido a la serie de incidentes violentos en Kenscoff, después de un periodo complicado marcado por reproches relacionados con el incremento de los secuestros. Esta situación adquiere particular relevancia ante las acusaciones de complicidad entre efectivos policiales y redes dedicadas al secuestro, según reportó El Nouvelliste.

Ante la escalada de violencia, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) transmitió la condena de su secretario general, António Guterres, para Puerto Príncipe. “Los constantes ataques de grupos criminales contra las comunidades y la pérdida de vidas evidencian la crítica situación de seguridad en Haití y refuerzan la necesidad urgente de fortalecer las acciones de seguridad haitianas e internacionales para combatir a estas bandas”, subrayó el comunicado. El secretario general, de acuerdo con la nota, solicitó además a las autoridades haitianas “que aseguren la rendición de cuentas de los responsables de estos ataques ante la justicia, incluso mediante las unidades judiciales especializadas, establecidas recientemente con apoyo internacional para investigar crímenes masivos”.

La violencia desencadenó manifestaciones, con cientos de residentes congregándose tras la masacre frente a la comisaría de Kenscoff para denunciar la inseguridad y exigir una respuesta de las fuerzas del orden. Los manifestantes cuestionaron la administración estatal y criticaron la ausencia de medidas efectivas para contener la violencia que ha afectado a la comuna durante más de 20 meses. Las bandas, integradas en la alianza armada Viv Ansanm, buscan consolidar su presencia en Kenscoff, una ubicación estratégica por su cercanía al departamento del Sudeste y a la ciudad de Jacmel, que hasta ahora se había mantenido relativamente al margen de la violencia que azota gran parte del área metropolitana de Puerto Príncipe.

Después de los ataques, los grupos armados suelen retirarse hacia barrios colindantes con Kenscoff, como Carrefour, zonas donde la presencia del Estado es muy limitada. Según datos de la ONU actualizados este martes, la violencia en Haití causó en los primeros seis meses del año al menos 3,050 fallecidos y 1,401 heridos. A esto se añade que aproximadamente 5.8 millones de haitianos, cerca del 52% de la población, padecen de inseguridad alimentaria (clasificados en categoría 3 de 5), mientras que el número de personas desplazadas alcanzó 1.4 millones el año pasado, una cifra sin precedentes, según informes de organismos internacionales.