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Lun, Sep

Detenidos doce ciudadanos marroquíes por ataques a militares y disturbios en Ceuta

Internacionales
Doce individuos de nacionalidad marroquí fueron aprehendidos en Ceuta después de presuntamente agredir con piedras un vehículo militar, en una jornada marcada por serios altercados. Los arrestos se realizaron durante la madrugada en la zona de Benzú, tras un incidente donde un grupo numeroso rodeó y atacó el automóvil, dejando a los ocupantes con lesiones. Las autoridades han intensificado la seguridad mientras continúa la investigación para identificar a otros implicados.

Doce personas de origen marroquí fueron arrestadas este jueves en Ceuta, una ciudad autónoma española en el norte de África. Se les imputa haber participado en el lanzamiento de piedras contra un automóvil en el que viajaban cuatro miembros del ejército, en medio de una noche caracterizada por desórdenes y confrontaciones. Las detenciones se llevaron a cabo al amanecer en la localidad de Benzú, después de que un conjunto de entre treinta y cuarenta individuos cercara el vehículo militar y comenzara a arrojarle rocas de considerable tamaño, según informaciones proporcionadas por fuentes policiales a la agencia EFE. Los militares consiguieron abandonar el lugar a pesar de sufrir heridas y notificaron a los servicios de emergencia. Posteriormente, agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil desplegaron un operativo que culminó con la aprehensión de doce sospechosos que habían huido del área.

Algunos de los involucrados habrían intentado escapar por vía marítima, lo que requirió la intervención del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. La investigación sigue en curso para identificar y localizar al resto de los participantes, mientras las autoridades mantienen reforzada la presencia de seguridad con el fin de restaurar la normalidad en las zonas afectadas.

Los acontecimientos tuvieron lugar tras una manifestación en la que participaron miles de residentes de Ceuta para expresar su descontento por la situación socioeconómica y de seguridad de la ciudad, después de la entrada masiva de aproximadamente ochenta mil individuos procedentes de Marruecos un mes antes. Los manifestantes culparon al Gobierno español de la coyuntura. Aunque la mayoría de quienes cruzaron la frontera regresaron posteriormente a Marruecos, un número indeterminado de migrantes magrebíes y subsaharianos permaneció en Ceuta, muchos de ellos viviendo al aire libre.

Después de la protesta, alrededor de cuatrocientas personas se dirigieron hacia la playa del Trampolín y, de acuerdo con fuentes policiales, intentaron agredir a migrantes que encontraban a su paso. Las fuerzas de seguridad impidieron que el grupo accediera a esa zona mediante un amplio despliegue y disparos de salvas al aire. No obstante, otro grupo logró llegar hasta la playa Benítez, donde también se encontraban acampados cientos de migrantes. En ese lugar, algunos residentes hostigaron a los extranjeros y arrojaron al mar mantas, colchones y otras pertenencias que estaban sobre la arena. Los agentes intervinieron de nuevo utilizando salvas y botes de humo para contener los disturbios. Los enfrentamientos se prolongaron durante varias horas en distintos puntos de Ceuta y causaron interrupciones en el tráfico, lanzamiento de objetos y desplazamiento de contenedores en diversas vías.