El Tesoro de Villena, un conjunto de incalculable valor histórico y patrimonial, fue robado de un museo en Alicante. Aunque su tasación económica de referencia es de 5 millones de euros para fines administrativos, su verdadero valor cultural y arqueológico es mucho mayor. Este tesoro, compuesto por 66 piezas de oro, plata, ámbar y hierro, es considerado uno de los hallazgos de orfebrería más importantes de la Edad del Bronce en Europa.
El Tesoro de Villena, sustraído durante la madrugada de este jueves del museo de la localidad alicantina, posee un valor histórico y patrimonial incalculable, aunque su estimación económica de referencia se aproxima a los 5 millones de euros. Esta cifra se emplea para cuestiones relacionadas con seguros, resguardo y transporte de la colección, según fuentes municipales citadas por EFE. Sin embargo, el importe no refleja la verdadera importancia cultural y arqueológica de las piezas, consideradas entre los conjuntos de orfebrería más relevantes de la Edad del Bronce en el continente europeo.
El tesoro consta de 66 objetos, que en total suman aproximadamente 9.7 kilogramos de oro, además de elementos fabricados en plata, ámbar y hierro proveniente de un meteorito. Entre ellos se encuentran brazaletes, cuencos y botellas elaborados alrededor del año 1000 antes de Cristo.
Si la evaluación se limitara exclusivamente al precio de mercado del oro extraído, los 9.7 kilogramos representarían poco más de un millón de euros, una cantidad significativamente menor a los aproximadamente 5 millones en los que está valorado el conjunto. La diferencia reside en la importancia histórica, arqueológica y artística de los objetos, descubiertos bajo tierra en el antiguo asentamiento de Cabezo Redondo, en Villena, y considerados uno de los hallazgos más trascendentales de la prehistoria europea.
El hurto ocurrió cerca de las 5:15 de la madrugada y, según la información disponible, se llevó a cabo en pocos minutos. Tras el asalto, en el museo permanecieron tres vasijas de plata, un brazalete, gran parte de los adornos del bastón y una de las cuatro coronas, que supuestamente se les cayó a los responsables durante el atraco. Las autoridades mantienen abierta la investigación para localizar las piezas sustraídas y determinar quiénes están detrás del robo de una colección cuyo valor monetario puede calcularse, pero cuya relevancia patrimonial resulta prácticamente imposible de cuantificar.