13
Dom, Sep

El Regreso de la Moda Noventera: Una Nueva Generación Revive Tendencias Clásicas

Internacionales
Más de tres décadas después, la moda de los años 90 está experimentando un resurgimiento notable, con prendas icónicas como los jeans anchos y los pantalones cargo volviendo a las tendencias. Esta reactivación es impulsada por una nueva generación que redescubre y adapta estos estilos, fusionando la nostalgia con la comodidad contemporánea. La estética minimalista y las siluetas relajadas de la década se están integrando nuevamente en el vestuario actual, demostrando la naturaleza cíclica de la moda.

Los pantalones vaqueros amplios han regresado a las tiendas, los pantalones con bolsillos laterales han vuelto a dominar las calles y los vestidos de estilo lencero reaparecen entre las propuestas que circulan en plataformas como Instagram y TikTok. Más de treinta años después, la moda de los noventa vuelve a entrar en los armarios, esta vez impulsada por una generación que rescata sus principios y los ajusta a nuevas maneras de vestir.

Esa década representó una transformación frente a la estética más ostentosa de los ochenta; las formas comenzaron a relajarse y la comodidad ganó terreno. Según el Cronograma de Historia de la Moda del Fashion Institute of Technology, prendas holgadas, vaqueros, sudaderas y pantalones cargo coexistieron con movimientos como el grunge y, posteriormente, con el minimalismo que caracterizó gran parte de la segunda mitad de los noventa.

Lo que parecía destinado a permanecer en fotografías y videoclips musicales se convirtió nuevamente en tendencia. En 2026, los vaqueros de corte recto, acampanados, holgados y de tiro medio comparten protagonismo con los pantalones cargo, los vestidos lenceros y las siluetas amplias que rememoran directamente el vestuario de hace tres décadas.

Entre las prendas que más evocan esa década se encuentran los jeans anchos y rectos. Durante los noventa, el denim holgado se consolidó como un referente de la moda juvenil y de diversas corrientes musicales. En 2026, los pantalones de pierna ancha continúan presentes en las tendencias globales, mientras que las versiones rectas y acampanadas también están recuperando popularidad.

El tejido vaquero también mantiene su presencia en la moda dominicana actual. Durante la Casa de Campo Fashion Week 2026, la diseñadora Oriett Domenech presentó una colección enfocada en este material, trabajando con distintos volúmenes y diseños. Los pantalones de corte amplio son otra de las coincidencias entre el pasado y el presente; recientes propuestas de diseñadores dominicanos han incorporado patrones más sueltos y fluidos, una característica que se alinea con la recuperación global de siluetas menos ceñidas.

También regresan los pantalones cargo, las camisetas de gran tamaño, las camisas a cuadros y las prendas utilitarias. En los años noventa, estos elementos estuvieron asociados con movimientos como el grunge, el hip-hop y la ropa casual.

En el vestuario femenino reaparece además el vestido lencero, una de las piezas vinculadas al minimalismo de mediados de los noventa. Con líneas sencillas y tirantes finos, fue una de las prendas emblemáticas del periodo y sigue apareciendo en las colecciones actuales, aunque con variaciones en colores, encajes y acabados.

A las prendas se suman accesorios que parecían haberse quedado en álbumes de fotos familiares: diademas, pañuelos, aretes de aro, gafas pequeñas y bolsos de formatos simples. En pleno 2026, varias de estas referencias han vuelto junto con el interés por la estética minimalista de los años noventa.

La nostalgia juega un papel importante en este fenómeno. Para quienes vivieron aquella época, volver a ver estas piezas puede significar un viaje a la adolescencia o juventud. Para quienes nacieron después, en cambio, los noventa funcionan como una estética novedosa descubierta a través de fotografías antiguas, videos musicales, películas y series, entre ellas “La niñera”, “Friends” y “El Príncipe de Bel-Air”.

La célebre diseñadora francesa Coco Chanel afirmó hace décadas que “la moda pasa, el estilo permanece”, lo que podría explicar este fenómeno cultural. El aumento del interés por las prendas de segunda mano también favorece esta recuperación. En Santo Domingo se han desarrollado iniciativas recientes relacionadas con la reutilización y venta de ropa usada, lo que amplía las posibilidades de encontrar piezas de otras décadas y devolverlas al guardarropa.

El retorno de los noventa confirma además una característica recurrente de la industria: la moda rara vez desaparece por completo; se transforma y regresa. Los cortes cambian, los materiales evolucionan y las nuevas generaciones añaden sus propios códigos, pero muchas de las referencias conservan elementos reconocibles.