24
Jue, Sep

Fiscalía de EE. UU. Objeta Petición de Cilia Flores para Arresto Domiciliario por Riesgo de Fuga

Internacionales
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York ha rechazado firmemente la solicitud de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, para salir de prisión preventiva y cumplir arresto domiciliario. Los fiscales argumentan un "riesgo extremo de fuga" y un posible peligro para la comunidad, citando la severidad de los cargos y una potencial condena de 40 años. La decisión final sobre su detención o liberación bajo otras condiciones recaerá en el juez federal Alvin K. Hellerstein en una audiencia programada para octubre.

La oficina del Fiscal del Distrito Sur de Nueva York ha expresado su total desacuerdo con la petición de Cilia Flores, cónyuge de Nicolás Maduro, de abandonar la custodia y permanecer bajo arresto en su hogar mientras aguarda su proceso judicial. La Fiscalía considera que existe una "posibilidad muy alta de escape" y que su libertad podría generar un peligro para la sociedad.

En su escrito, los fiscales afirman que Flores, de 69 años, se enfrenta a una pena mínima de cuarenta años de cárcel si es encontrada culpable. Esta circunstancia, según la acusación, representa un fuerte aliciente para intentar eludir la justicia. La Fiscalía también basó su objeción en la seriedad de los actos que le imputa a Flores. Conforme a los fiscales, ella habría participado junto a Maduro y otros presuntos cómplices en actividades de narcotráfico, corrupción y actos violentos, incluyendo secuestros, agresiones físicas y homicidios. Estas aseveraciones forman parte de la acusación y aún deben ser demostradas ante el tribunal. Flores y Maduro han declarado su inocencia.

Los fiscales indicaron adicionalmente que, si Flores fuera liberada bajo ciertas condiciones, podría intentar intimidar a testigos o víctimas que residen en Venezuela, argumento con el que ponen en duda que las medidas propuestas por la defensa sean suficientes para neutralizar los peligros que, a su parecer, implicaría su excarcelación.

La defensa alega problemas de salud

La representación legal de Flores solicitó a principios de septiembre que la acusada fuera trasladada a una vivienda particular en Nueva York bajo un régimen de arresto domiciliario que incluiría vigilancia armada las veinticuatro horas, monitoreo por GPS, restricciones de visitas y supervisión de sus comunicaciones. Sus abogados fundamentaron la petición principalmente en su condición de salud. Argumentan que Flores ha presentado problemas cardíacos durante su reclusión y que pudo haber sufrido un infarto leve en julio, aunque señalaron que no se realizaron entonces los exámenes necesarios para confirmarlo. También sostienen que podría necesitar un cateterismo cardíaco y otros procedimientos médicos.

La defensa sostiene que el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn no brinda las condiciones adecuadas para su recuperación después de un posible procedimiento invasivo. Asimismo, argumenta que Flores no posee antecedentes penales y que las estrictas condiciones sugeridas serían suficientes para evitar cualquier riesgo de fuga.

La Fiscalía rechazó esos argumentos y sostuvo que ninguna de las condiciones planteadas garantizaría suficientemente la presencia de Flores durante el proceso ni eliminaría el peligro que asegura que podría representar su liberación.

Juez evaluará la solicitud en octubre

La defensa tiene previsto responder a los argumentos de la Fiscalía antes de que el juez federal Alvin K. Hellerstein evalúe la petición. Una audiencia sobre el arresto domiciliario está programada para el 8 de octubre, y será el magistrado quien determine si Flores continúa detenida o puede esperar el juicio bajo otras condiciones. El proceso contra Flores y Maduro permanece en fase previa al juicio. El inicio del juicio está programado para el 1 de junio de 2027.