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Jue, Oct

Christine Lagarde renuncia al BCE para contender en las elecciones presidenciales francesas

Internacionales
Christine Lagarde, la actual presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha anunciado su dimisión para postularse en las próximas elecciones presidenciales de Francia. Su decisión se fundamenta en el deseo de expresar libremente sus opiniones sobre asuntos políticos cruciales, dada la preocupación por el ascenso de la ultraderecha. Dejará su puesto en el BCE en febrero de 2027, antes de la conclusión de su mandato original.

La actual titular del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha presentado su renuncia para presentarse como candidata en las elecciones presidenciales de Francia del próximo año, ante la posibilidad de que la candidata de ultraderecha, Marine Le Pen, obtenga la victoria. Lagarde manifestó en una conferencia de prensa que su renuncia se debe a que considera que su voz puede ser de ayuda y no desea permanecer imparcial en temas que considera fundamentales y que no se relacionan con la política monetaria. La presidenta del BCE finalizará su periodo el 7 de febrero de 2027, antes de la fecha original de culminación de su mandato, prevista para finales de octubre del mismo año.

Lagarde explicó que busca tener la autonomía de expresión y acción para abordar cuestiones políticas, algo que le estaría vedado como presidenta del BCE, puesto que la normativa prohíbe tal involucramiento y exige neutralidad. Lagarde siente que no puede permanecer imparcial en el panorama político francés.

“Considero que no puedo ser neutral. La verdad ha sido distorsionada con frecuencia”, agregó Lagarde, justificando así su salida anticipada del cargo. Desde hace tiempo circulaban especulaciones sobre la posible dimisión de Lagarde como presidenta del BCE antes de la realización de las elecciones presidenciales en Francia, donde Le Pen podría salir victoriosa, e incluso enfrentarse en una segunda vuelta con el aspirante de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon.

Precisamente, Mélenchon ha propuesto la condonación de la deuda de Francia, la cual oscila entre 488.000 y 600.000 millones de euros de la deuda pública francesa (aproximadamente el 20 % del total, que asciende a unos 3,5 billones de euros o el 117 % del PIB) y que se encuentra en posesión del Banco de Francia y del BCE. La renuncia de Lagarde ocurre en un momento en que la rentabilidad de la deuda soberana de Francia está experimentando un notable incremento. El país no ha logrado reducir su déficit presupuestario ni su endeudamiento, y actualmente se encuentra inmerso en un periodo de violencia y manifestaciones callejeras en rechazo a los recortes económicos.