Según un informe de Reuters, el expresidente estadounidense Donald Trump no tiene intenciones de respaldar las aspiraciones de Flávio Bolsonaro para liderar Brasil, a pesar de que su administración facilitó su ingreso a Estados Unidos. Esta postura, que contrasta con apoyos previos, podría deberse al deseo de Washington de evitar roces diplomáticos con la nación sudamericana. La información proviene de fuentes anónimas cercanas al asunto.
En Washington, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no tiene previsto apoyar los deseos de Flávio Bolsonaro de convertirse en la figura principal de Brasil, a pesar de que su gobierno facilitó su entrada al país luego de que dejara territorio brasileño, según reportó Reuters este viernes. Esta información se fundamenta en declaraciones de un funcionario estadounidense y de otra persona con conocimiento del tema, quienes hablaron bajo anonimato. Ambos indicaron que, por el momento, Trump no tiene la intención de respaldar las aspiraciones políticas de Bolsonaro, aunque advirtieron que la postura del exmandatario estadounidense podría modificarse.
La posición de la Casa Blanca difiere del apoyo que Trump había mostrado anteriormente a Flávio Bolsonaro y a su progenitor, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, y podría responder al interés de Washington de eludir nuevas fricciones diplomáticas con Brasil. Trump cuestionó los comicios brasileños celebrados el domingo, calificándolos de “fraudulentos”. Sin embargo, no ha manifestado su apoyo a Flávio Bolsonaro en la contienda política, mientras que ha declarado mantener una buena relación con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien consiguió la reelección con una ventaja de 3,5 puntos porcentuales, según Reuters.
La administración Trump autorizó el ingreso de Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas mediante un permiso humanitario, después de que abandonaran Brasil y se dirigieran a Miami, conforme a lo declarado por funcionarios estadounidenses citados por Reuters. De acuerdo con la publicación, el asesor de Trump, Jason Miller, habría colaborado en la organización del vuelo desde Argentina. Durante el viaje, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sugirió al expresidente permitir la entrada de la familia, una recomendación que Trump aprobó. La partida de Bolsonaro ocurrió después de que un magistrado del Tribunal Supremo brasileño ordenara la entrega de su pasaporte, tras una solicitud de la Policía Federal que lo investiga por dos presuntos esquemas de blanqueo de capitales.
Al llegar a Estados Unidos, Flávio Bolsonaro difundió una carta en la red social X en la que inicialmente se autoproclamó “presidente electo”. Posteriormente, retiró esa versión y publicó otra en la que se presentó como el “líder” legítimo de Brasil. La salida del senador ha provocado críticas entre sectores conservadores brasileños que esperaban que encabezara la oposición política en los años venideros. Un funcionario estadounidense citado por Reuters consideró que su influencia política ha disminuido tras abandonar el país. Mientras tanto, funcionarios brasileños señalaron que su partida podría beneficiar políticamente a Lula al debilitar a la oposición conservadora en el Congreso.
El padre de Flávio, Jair Bolsonaro, permanece detenido en Brasil tras ser condenado por su participación en un intento de golpe de Estado para mantenerse en el poder después de perder las elecciones de 2022. La decisión de Trump de no apoyar, por ahora, las ambiciones de Flávio Bolsonaro sugiere que Washington busca evitar un nuevo enfrentamiento con Brasil, después de meses de tensiones por las sanciones estadounidenses y las diferencias entre ambos gobiernos.