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Vie, Oct

Trump Respalda a Bukele para Ampliar la Presencia Militar Salvadoreña en Haití

Internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado su aprobación al mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, para aumentar significativamente el número de tropas en Haití. Esta decisión surge tras el secuestro de cuatro militares salvadoreños por grupos armados, y busca una respuesta contundente a la crítica situación de seguridad en la nación caribeña, a pesar de la reticencia de Washington a una intervención directa.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, autorizó a su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, a incrementar de manera considerable el contingente militar en Haití. Esta aprobación se produjo después de que cuatro miembros de las fuerzas armadas salvadoreñas fueran emboscados y raptados por grupos criminales en ese país, según un reporte exclusivo del medio estadounidense Axios.

De acuerdo con el periodista Marc Caputo, Bukele mantuvo una conversación telefónica con Trump para confirmar que no habría objeciones por parte de Washington ante una posible escalada militar de gran envergadura. Ante la consulta, el líder estadounidense le indicó a su par salvadoreño que procediera con las acciones que considerara necesarias para abordar la situación, en un momento en que el gobierno haitiano ya había dado su consentimiento para el despliegue. "Haz lo que tengas que hacer", citó Trump, según sus fuentes. El Salvador, que inicialmente había anunciado el envío de hasta 2,000 soldados para unirse a la Misión de Apoyo a la Seguridad en Haití, ahora contempla duplicar o triplicar esa cifra.

La determinación se fortaleció después de que cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecieran a mediados de octubre, lo que llevó a Bukele a advertir a los líderes de las pandillas haitianas que el ataque tendría serias repercusiones si los rehenes no eran liberados con vida. A pesar del apoyo verbal de Trump, la administración estadounidense mantiene una postura de cautela en cuanto a la operación. Fuentes consultadas por Axios señalaron que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, prefirió que Washington se mantuviera al margen de una intervención directa, con la finalidad de no destinar recursos ni asumir un rol protagónico en el conflicto interno de la nación vecina.

Por esta razón, la solicitud de Bukele para obtener equipamiento militar estadounidense, como drones y aeronaves de transporte, fue formalmente denegada por el Departamento de Estado. En consecuencia, la fuerza militar de El Salvador operará en el terreno en coordinación con las autoridades locales y con el respaldo de empresas de seguridad privada. Con esta operación, Bukele busca implementar en territorio haitiano la estrategia de "mano dura" que aplicó contra las pandillas en El Salvador, en un esfuerzo por desmantelar las organizaciones criminales que controlan gran parte de Puerto Príncipe y han provocado el aplazamiento de las elecciones presidenciales.

Tras varias advertencias del presidente salvadoreño a las bandas haitianas, este jueves volvió a dirigirse a ellas, dado que los soldados salvadoreños siguen desaparecidos desde el 18 de octubre. Bukele afirmó que sus fuerzas militares poseen la capacidad de erradicar a las pandillas que operan en Haití, mientras continúa una operación de rescate para los cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en las afueras de Puerto Príncipe. "Si acabamos con las pandillas de acá, podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos si quieren que los acabemos o no", declaró el mandatario durante un encuentro con la prensa, en el marco de la visita oficial de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, a El Salvador.

Bukele advirtió que el despliegue militar continuará mientras los cuatro efectivos permanezcan en paradero desconocido, pero aseguró que las tropas salvadoreñas abandonarían el territorio haitiano de inmediato si los militares fueran liberados. "Si nos entregan a nuestros aerotécnicos vivos, ese mismo día nos regresamos", afirmó.

Ante las preguntas sobre el alcance de la operación, el mandatario negó que se tratara de una invasión o de un intento de ejercer control sobre el territorio haitiano. "Nosotros no somos un Ejército invasor, ni tenemos ninguna intención neocolonialista", sostuvo. En una publicación en su cuenta de X, Bukele reiteró que su Gobierno no pretende dominar al pueblo haitiano y aseguró que la misión tiene como objetivo exclusivo recuperar con vida a los cuatro militares desaparecidos. "Nuestra intención es una misión de rescate de nuestros aerotécnicos. Nuestro objetivo es rescatarlos con vida y en ese camino vamos a darle una lección a las pandillas que los secuestraron", expresó. Asimismo, aseguró que las fuerzas salvadoreñas tienen experiencia enfrentando estructuras criminales y que están preparadas para actuar contra los grupos armados haitianos.