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Dom, Jul

Experto Dominicano Alerta a RD sobre Vulnerabilidad Sísmica Tras Sismos en Venezuela

Nacionales
El geólogo dominicano Osiris de León ha emitido una seria advertencia a la República Dominicana, instando a evaluar y reforzar las estructuras vulnerables después de presenciar la devastación causada por los recientes terremotos en Venezuela. Su recorrido por las zonas afectadas puso de manifiesto graves deficiencias estructurales en las edificaciones colapsadas. Esta experiencia subraya la urgencia de actualizar las normas de construcción y fortalecer las medidas de prevención ante futuros eventos sísmicos en RD.

El ingeniero y geólogo dominicano, Osiris de León, ha emitido una advertencia crucial: la extensa devastación provocada por los recientes movimientos telúricos en Venezuela representa una seria señal de alerta para la República Dominicana. De León enfatiza la necesidad imperante de revisar y robustecer las construcciones frágiles para mitigar los efectos de futuros terremotos.

Esta advertencia surge tras una inspección realizada en las áreas de Catia La Mar y Caraballeda, en el estado La Guaira. El experto estuvo acompañado por Alberto Castillo Aroca, especialista en manejo de información humanitaria, y juntos examinaron las zonas más golpeadas por el desastre, integrándose a la misión humanitaria dominicana desplegada en la nación. Esta evaluación se llevó a cabo en paralelo con la misión oficial, liderada por el ministro de Salud, Víctor Atallah, que estableció un hospital móvil en Catia La Mar para proporcionar asistencia médica a la población afectada.

Durante su visita, ambos especialistas constataron edificaciones totalmente derrumbadas y dialogaron con supervivientes, quienes relataron cómo las estructuras cedieron en cuestión de instantes, dejando a numerosas familias atrapadas bajo los restos. De acuerdo con los testimonios recabados en el lugar, varios edificios de hasta once pisos se desplomaron completamente, provocando que los primeros cuatro niveles quedaran comprimidos dentro de los sótanos, mientras persisten las operaciones de búsqueda de personas desaparecidas.

Después de analizar los daños, Osiris de León explicó que muchas de las construcciones presentaban fallas estructurales que contribuyeron a su derrumbe. “La ausencia de muros de carga y el tipo de ladrillo empleado impidieron que las estructuras soportaran el empuje lateral generado por el sismo. Las columnas se fracturaron y se produjo el denominado ‘efecto panqueque’, donde las losas se desploman unas sobre otras mientras las columnas son expulsadas”, detalló.

El experto también señaló que edificaciones erigidas entre las décadas de 1950 y 1960 mostraron una mayor resistencia que muchas estructuras más modernas, lo que lo llevó a considerar indispensable revisar los criterios de construcción empleados en áreas de alto riesgo sísmico. “Es preocupante que, contando con la tecnología actual, aún se empleen materiales y métodos constructivos no adecuados para este tipo de suelos”, afirmó.

Durante el recorrido por Caraballeda, los especialistas también observaron grandes fisuras en calles y avenidas. Los equipos de rescate les informaron que, durante una réplica de magnitud 5.1, se produjo un fenómeno de licuefacción, que causó que los adoquines se movieran como si flotaran sobre agua.

Por su parte, Alberto Castillo Aroca, un especialista dominicano con más de una década de experiencia en el sistema de Naciones Unidas, advirtió que la emergencia no solo generó daños materiales, sino también una profunda afectación emocional entre los sobrevivientes. Explicó que el trauma derivado de la pérdida de seres queridos, la destrucción de hogares y el miedo constante a nuevas réplicas ha provocado una crisis de salud mental que exige atención inmediata. “La recuperación emocional de los sobrevivientes y sus familias dejó de ser una necesidad secundaria para convertirse en una prioridad absoluta”, sostuvo.

Castillo Aroca añadió que, además de restaurar los servicios de salud y asistir a las personas desplazadas, será fundamental fortalecer los programas de apoyo psicosocial para prevenir secuelas duraderas en las comunidades afectadas. Ambos especialistas coincidieron en que la experiencia observada en Venezuela debe servir como un llamado de atención para la República Dominicana. “Lo que presenciamos en Venezuela representa una advertencia directa sobre lo que podría suceder en Santo Domingo y otras ciudades del país si no se llevan a cabo evaluaciones rigurosas y programas de reforzamiento estructural en las edificaciones vulnerables”, advirtió De León.

Los expertos consideraron urgente promover estudios técnicos, actualizar las normativas de construcción y reforzar las medidas de prevención para incrementar la resiliencia de la infraestructura dominicana frente a futuros eventos sísmicos. La participación de ambos profesionales forma parte del despliegue de la misión Quisqueya Solidaria, que marca el quinto operativo estratégico internacional de la República Dominicana e incluye, por primera vez, la instalación de un hospital móvil dominicano fuera del territorio nacional.