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Dom, Jul

Descubren Cuatro Nuevas Especies de Moscas Hematófagas en Doñana Durante Búsqueda del Mosquito del Nilo

Tecnologia
Una operación de vigilancia entomológica en las marismas del Guadalquivir, inicialmente enfocada en el mosquito del virus del Nilo, ha revelado un sorprendente hallazgo. Investigadores del CSIC y la Universidad de Milán han identificado cuatro nuevas especies de jejenes hematófagos en Doñana, sumando un total de ocho tipos de estos insectos desconocidos en la región. Este descubrimiento plantea interrogantes sobre la diversidad de fauna diminuta aún por catalogar en áreas aparentemente bien estudiadas.

La historia de hoy comienza con una trampa en el corazón de las marismas del Guadalquivir. Una trampa y un sospechoso. Y, a priori, no debería sorprender a nadie que aquí haya una historia: el dispositivo forma parte de la mayor operación de vigilancia entomológica que se ha montado nunca en este país.

El problema es que dentro de ella no está el sospechoso que estábamos buscando.

Los investigadores esperaban un mosquito y lo que apareció era un jején. Un bicho de dos milímetros que lleva picando europeos cien millones de años y, en fin, nadie se había dado cuenta.

¿Qué es lo que hemos encontrado exactamente? Sí, dejemos el misterio. Hace unos días, un equipo conjunto del CSIC y de la Universidad de Milán describieron cuatro especies de jején hematófago completamente desconocidas. En los muestreos encontraron cuatro más (ocho en total). Es interesante porque nunca se había encontrado este género en Andalucía.

Los jejenes (de la familia de los Ceratopogonidae) son moscas y sus hembras se alimentan de sangre haciendo pequeños cortes en la piel y libándola del charco que se forma. Dos características clave es que pican de día y viven en suelos arenosos, dunas y marismas, donde crían sus larvas. En general, son bichos muy conocidos.

Por eso lo curioso, más allá de las cuatro especies que los hemos encontrado en uno de los lugares más estudiados del continente: en Doñana. La pregunta inevitable es cómo es posible que no los hayamos visto antes.

Todo lo que no estamos viendo. Pensadlo un momento, si en una de las zonas mejor estudiadas de España somos capaces de encontrar tantos bichos nuevos, ¿cuánta fauna diminuta sigue pasando completamente desapercibida?

Al fin y al cabo, los jejenes son molestos, pero no son peligrosos. Es verdad que, como ocurre en la costa Toscana, un descontrol poblacional de estas especies puede arruinar tramos enteros de playa. Lo hemos visto también en Menorca. Pero poco más. Frente a los mosquitos que propagan enfermedades infecciosas (y posiblemente mortales) son poca cosa.

Y menos mal.