La noche del lunes, varios sectores del Gran Santo Domingo fueron escenario de cacerolazos, una manifestación ciudadana para expresar inconformidad con la situación actual del país. La protesta, convocada por la artista Melimel, buscó visibilizar el descontento popular con diversos temas de interés nacional y el manejo gubernamental, desarrollándose de forma pacífica desde los hogares y comunidades.
Residentes de distintas zonas del Gran Santo Domingo llevaron a cabo una protesta sonora este lunes por la noche, haciendo sonar cacerolas y sartenes. El objetivo era expresar su descontento con las dificultades que, en su opinión, impactan a la nación y con la forma en que el gobierno ha gestionado diversos asuntos de relevancia pública.
La iniciativa fue promovida por la artista y activista Melimel, quien instó a la ciudadanía a manifestarse de forma tranquila desde sus viviendas y vecindarios. Durante el evento, habitantes de lugares como el Ensanche Ozama, El Millón, Evaristo Morales y otras áreas hicieron ruido con utensilios de cocina desde sus balcones, aceras y la vía pública, manifestando su insatisfacción por cuestiones como el alto costo de la vida, la calidad de los servicios esenciales y otras demandas ciudadanas.
En las plataformas de internet se difundieron grabaciones que documentaban la participación de numerosas personas en la actividad. La manifestación transcurrió sin incidentes y generó una amplia discusión en los medios digitales, donde los usuarios compartieron fotografías y mensajes de respaldo a la convocatoria. Hasta ese momento, no se había emitido ninguna declaración oficial por parte de las autoridades respecto a la protesta ni a las reclamaciones presentadas por los participantes.