El presidente Luis Abinader afirmó que, a pesar de las múltiples iniciativas gubernamentales para robustecer la infraestructura nacional ante un posible sismo, ninguna nación puede asegurar una preparación total frente a un evento de tal envergadura. Durante un reciente diálogo, el mandatario detalló las medidas implementadas a partir de las sugerencias técnicas de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), que buscan aumentar la seguridad en las construcciones del país.
El presidente Luis Abinader manifestó que la administración ha puesto en marcha diversas acciones para fortalecer la infraestructura del país ante un eventual movimiento telúrico, aunque admitió que ninguna nación puede garantizar estar totalmente preparada frente a un fenómeno de esa magnitud. Durante un intercambio de ideas, el líder explicó que el director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) ha presentado múltiples sugerencias técnicas, las cuales, según indicó, han sido adoptadas por el Gobierno.
Señaló que estas evaluaciones han permitido llevar a cabo trabajos de reforzamiento estructural y la edificación de nuevas infraestructuras bajo criterios de mayor seguridad. Abinader resaltó que actualmente cerca de 50 puentes están siendo intervenidos en diversas provincias del territorio nacional. Rememoró como ejemplo el puente de La Vega, cuyo paso fue restringido antes de su derrumbe debido a los estudios realizados, decisión que, afirmó, previno una tragedia. También hizo referencia a las reparaciones en el puente de La 17, el de La Barquita y varios pasos a desnivel considerados con riesgo.
El jefe de Estado indicó que el Gobierno presta particular atención a las áreas próximas a la falla Septentrional, una de las de mayor actividad sísmica en la República Dominicana. Explicó que una comisión especializada entregó recomendaciones que están siendo puestas en práctica por el Ministerio de Obras Públicas y otras entidades, con el fin de disminuir la vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas. Asimismo, mencionó que una porción considerable de la inquietud se enfoca en las construcciones edificadas antes de la implementación del reglamento sísmico en el país, aprobado a finales de la década de 1970.
En ese sentido, reveló que el Gobierno ha tenido que desalojar entre 40 y 50 centros educativos por motivos de seguridad estructural, mientras continúan las evaluaciones y los trabajos de reforzamiento para proteger a estudiantes, profesores y personal administrativo.