El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Morel Diplán, apoya la implementación del nuevo Código Penal el 3 de agosto, argumentando que el país requiere una legislación actualizada tras más de dos décadas de espera. No obstante, Morel Diplán enfatiza la necesidad de revisar ciertos artículos controvertidos, particularmente los relacionados con la libertad de expresión, antes de su aprobación final para asegurar un marco jurídico moderno y justo.
Monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, manifestó su apoyo a la puesta en marcha del nuevo Código Penal el venidero 3 de agosto. Considera que la nación no puede seguir demorando una normativa cuya aprobación ha estado pendiente por más de un cuarto de siglo.
Morel Diplán indicó, sin embargo, que algunos de los apartados que han provocado desacuerdo deberían ser examinados previo a la ratificación final del instrumento legal, sobre todo aquellos vinculados a la libertad de expresión. El religioso opinó que, a pesar de las discrepancias existentes en torno a ciertos aspectos de la propuesta, el país requiere tener un Código Penal renovado que reemplace la legislación actual. En su opinión, la extensa discusión sobre la reforma del Código Penal no debe impedir que la República Dominicana cuente con un marco legal modernizado para abordar los retos contemporáneos en el ámbito penal.
Sus afirmaciones ocurren en un período en que el proyecto sigue generando posturas opuestas entre diversos grupos de la comunidad, principalmente por disposiciones ligadas a la libertad de expresión y otros asuntos que han sido tema de debate público.