La celebración por el subcampeonato mundial de la selección argentina en el Obelisco culminó en violentos choques entre aficionados y la Policía de la Ciudad. Las autoridades emplearon balas de goma, gas pimienta y camiones hidrantes para dispersar a la multitud, dejando un escenario de desorden y varias detenciones. Este incidente empañó lo que inicialmente era una fiesta de apoyo al equipo nacional.
Lo que empezó como una congregación de seguidores para rendir tributo a la selección argentina por haber obtenido el segundo lugar en la Copa del Mundo, culminó en altercados con la Policía de la Ciudad, que dispersó a los presentes utilizando proyectiles de goma, espray de pimienta, porras y vehículos lanza-agua. Durante gran parte de la tarde, cientos de individuos se congregaron en el Obelisco, entonando cánticos, ondeando estandartes y expresando su respaldo al conjunto nacional. Sin embargo, el ambiente de la jornada se transformó cuando se produjeron altercados entre un grupo de simpatizantes y los agentes de seguridad.
Según los informes, los disturbios se iniciaron tras la aprehensión de un aficionado por parte de efectivos de la Policía de la Ciudad. Esta circunstancia llevó a que varias personas comenzaran a arrojar botellas contra los agentes, quienes contestaron con el uso de balas de goma, gas pimienta y golpes con bastones para desmovilizar a la muchedumbre. La operación policial se extendió a lo largo de diversas cuadras de la avenida 9 de Julio, hasta llegar a la avenida de Mayo. Una vez concluidos los incidentes, la zona quedó cubierta de botellas rotas, casquillos de proyectiles de goma, latas y otros residuos dejados por la concentración.
Aunque se informó sobre el arresto de varias personas durante los enfrentamientos, las autoridades no proporcionaron un balance oficial respecto al número de detenidos. Con el transcurso de los minutos, los asistentes comenzaron a retirarse del lugar y a buscar medios de transporte para regresar a sus domicilios, mientras el operativo policial restauraba el flujo vehicular y el orden en los alrededores del Obelisco.