El director de Infraestructura Escolar, Roberto Herrera, anunció la presentación de un plan nacional al presidente Luis Abinader y al ministro de Educación, Luis Miguel de Camps. Esta iniciativa busca evaluar la vulnerabilidad estructural de los planteles educativos en todo el país, identificando aquellos con deficiencias y priorizando intervenciones. El objetivo es garantizar la seguridad de la comunidad escolar, especialmente ante posibles eventos sísmicos.
El titular de Infraestructura Escolar, Roberto Herrera, informó sobre la entrega al presidente Luis Abinader y al ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, de una propuesta para un programa nacional. Este plan tiene como propósito analizar la susceptibilidad de las edificaciones escolares e identificar aquellas que presentan problemas estructurales.
Durante una entrevista en el programa El Día, Herrera detalló que la iniciativa prevé la contratación de diez compañías, además de la colaboración con la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie). El fin es determinar la situación de los centros educativos y establecer cuáles requieren acciones de mejora debido a su fragilidad ante un eventual terremoto.
El director explicó que las escuelas construidas en el año 2012 o antes no fueron levantadas siguiendo el protocolo de resistencia sísmica que se utiliza actualmente. Por esta razón, las autoridades se han visto obligadas a revisar las condiciones en las que se encuentran.
En este contexto, reveló que 57 edificaciones educativas han sido declaradas inhabilitadas debido a su antigüedad y a las condiciones estructurales detectadas. “Muchos de estos inmuebles presentaban el defecto de columnas de poca altura, una condición que, ante la llegada de un temblor, podría provocar su colapso de forma repentina”, afirmó Herrera.
Más de 1,300 planteles han sido intervenidos
Respecto a las tareas de mantenimiento, Herrera comunicó que 1,345 planteles necesitaban ser intervenidos. Aseguró que, hasta el momento, se han revisado 1,354 centros educativos.
Las acciones realizadas han incluido la corrección de filtraciones en los techos, mejoras en los sistemas de drenaje de los baños, reparaciones eléctricas e instalación de cercas perimetrales, entre otras labores destinadas a optimizar las condiciones de las escuelas.
Asimismo, informó que ya están listas aproximadamente 1,216 aulas de las 1,500 que se proyectaba entregar. Esto forma parte de los esfuerzos para expandir y mejorar la infraestructura disponible para el sistema educativo.
Algunos planteles en construcción podrían no terminarse
Herrera también dio a conocer que algunas construcciones escolares que se encuentran en proceso posiblemente no sean finalizadas. Esto se debe a que fueron iniciadas en ubicaciones donde en la actualidad no hay necesidad de nuevas aulas.
“Con la movilidad característica de los dominicanos, encontramos planteles que hemos decidido no concluir, por razones de que ya no son útiles en esa zona, porque la cantidad de alumnos está cubierta”, manifestó.
El funcionario añadió que “hay lugares donde sobran y otros donde faltan”. Explicó que los movimientos de la población pueden modificar con el tiempo las necesidades educativas de ciertas comunidades. Esto provoca que algunos proyectos concebidos años atrás dejen de ser prioritarios, mientras otras áreas requieren mayor capacidad escolar.
Herrera sostuvo que, al tomar decisiones estatales para edificar nuevos centros educativos, se deben considerar la ubicación y las características del terreno. Afirmó que los planteles deben estar situados en zonas centrales y construirse sobre terrenos adecuados, de manera que posteriormente no sea necesario realizar desembolsos adicionales debido a las particularidades del suelo o por una localización que no responda a las demandas de la matrícula escolar.