Kenny Valdez comparte la angustia que experimentó tras enterarse del accidente de su hijo, Sebastián, en el naufragio de un catamarán en Punta Salinas, Baní. La incertidumbre inicial y la gravedad de la situación, donde Sebastián quedó atrapado bajo la embarcación, marcaron momentos de gran tensión para la familia. Su relato destaca la rápida respuesta médica y el apoyo invaluable de amigos en el rescate.
Una llamada telefónica sin muchos detalles y la incertidumbre sobre lo que le había pasado a su hijo marcaron el momento en que Kenny Valdez se enteró del percance sufrido por Sebastián, de 29 años, uno de los tripulantes del catamarán que se hundió el domingo en la playa Punta Salinas, en Baní. “Recibes una llamada diciéndote que tu hijo tuvo un accidente, sin más información. Yo no sabía si había sido con su coche”, narró Valdez al recordar los instantes de zozobra que vivió luego de recibir la noticia.
La progenitora de Sebastián comentó que fue contactada por la madre de otro de los jóvenes que también viajaba en la embarcación. Sin conocer en un principio la magnitud del suceso, se dirigió junto a su hermano al Hospital Provincial Nuestra Señora de Regla, adonde su hijo había sido llevado después de ser rescatado. “Puedo asegurarte que creo que llegué en menos de cuarenta minutos con mi hermano a este centro”, contó.
Sebastián quedó atrapado bajo la embarcación
El instante más crítico ocurrió durante el hundimiento, cuando Sebastián quedó atrapado debajo de la embarcación y tuvo que ser salvado por uno de sus amigos. Según relató su madre, uno de los jóvenes se dio cuenta de que Sebastián no había salido, regresó al agua para buscarlo y logró sacarlo. Posteriormente, le brindó primeros auxilios y respiración boca a boca hasta que pudo ser trasladado. “Uno de los mejores amigos de mi hijo, al ver que él no había emergido, porque quedó aprisionado debajo de la lancha, se zambulló en el mar de nuevo, lo rescató y le dio respiración”, explicó.
Sebastián fue trasladado por miembros de la Armada de República Dominicana al Hospital Provincial Nuestra Señora de Regla, donde recibió las primeras atenciones médicas.
“Estuvo inconsciente”
Kenny Valdez explicó que su hijo permaneció inconsciente durante gran parte del proceso y que los médicos diagnosticaron que había padecido un cuadro de ahogamiento que afectó seriamente sus pulmones. “Honestamente, estuvo sin conocimiento. Hace unas horas, claro, ya nos reconoció a su padre, a su hermana, a mí, pero solo una vez”, señaló.
La familia consideró inicialmente la posibilidad de trasladarlo a Santo Domingo, pero decidió confiar en el equipo médico del hospital de Baní tras conocer las condiciones de la unidad de cuidados intensivos. “Cuando toda la familia observamos cómo eran las instalaciones, el personal a su cargo, los intensivistas que lo recibieron, nos sentimos tranquilos”, manifestó.
Valdez destacó además la prontitud con la que fue atendido su hijo desde su llegada al centro de salud. “Los intensivistas que lo recibieron no perdieron ni un minuto de tiempo con él”, afirmó. La madre añadió que el neumólogo había evaluado a Sebastián poco antes de la entrevista y que la familia mantiene la esperanza de que siga evolucionando favorablemente.
Amigos también resultaron afectados
Valdez explicó que varios de los jóvenes que estaban en la embarcación permanecieron durante horas pendientes de Sebastián y de los demás compañeros. Incluso, algunos de ellos habrían sufrido quemaduras por gasolina durante las tareas de salvamento. “Muchos de ellos incluso anoche a las dos o tres de la mañana estuvieron aquí antes de irse a la capital, algunos con quemaduras por la gasolina y por rescatar a sus compañeros”, relató.
La madre de Sebastián reconoció que aún desconoce con exactitud cómo ocurrió el naufragio y que, hasta el momento, su prioridad ha sido permanecer atenta a la recuperación de su hijo. “Ni siquiera todavía he querido acercarme a las autoridades porque como mamá, lo que quiero es estar en la esquina de la puerta de la UCI”, expresó.
La embarcación “Don Castro” transportaba a doce personas cuando se hundió en las cercanías de Punta Salinas. Una mujer, identificada como Yairi Mateo, de veinticinco años, falleció, mientras Sebastián permanece bajo atención médica especializada. Valdez dijo mantener la esperanza de que su hijo continúe mejorando favorablemente y pueda superar las secuelas del accidente.