Residentes y comerciantes de Los Frailes denuncian el deterioro progresivo de sus calles, las cuales se convierten en lagunas intransitables con cada aguacero. A pesar de múltiples quejas y algunas intervenciones recientes, la comunidad exige una solución integral y duradera a un problema que afecta la movilidad, la seguridad y la economía local desde hace años.
Baches, zonas que se transforman en charcos y avenidas casi intransitables caracterizan el panorama de esta localidad, a pesar de que sus habitantes afirman haber reportado la situación en numerosas ocasiones. Durante un recorrido por diversas arterias del sector, incluyendo la calle 7 de Los Frailes I y la calle María de Toledo, vecinos y comerciantes mostraron los puntos que, según explican, llevan años provocando dificultades para quienes residen, laboran o circulan por la zona. La escena es recurrente: al llover, el agua cubre los tramos deteriorados y obliga a peatones, motociclistas y conductores a ingeniárselas para evitar los hoyos y las áreas inundadas. “Cuando llueve aquí es imposible transitar por ninguna parte. Toda la calle se anega”, narró Ariel Acosta, un residente del área, quien afirmó que las malas condiciones de las vías no son recientes.
Acosta criticó que algunas calles hayan recibido mantenimiento mientras otras continúan esperando una intervención. A su parecer, las obras realizadas en ciertos lugares no han resuelto el problema global de desplazamiento que padece la comunidad.
Entre baches y agua
Para quienes utilizan motocicletas como principal medio de transporte, circular por estas calles representa un desafío adicional. Un motociclista conocido como “Seguridad” señaló que el deterioro de las vías perjudica especialmente a quienes deben trasladarse diariamente por motivos laborales. Explicó que los baches y el mal estado del pavimento aumentan el riesgo de incidentes y causan daños en los vehículos. “Nosotros, los padres de familia y los trabajadores, nos hemos visto afectados por el deterioro de la calle”, expresó.
Durante el recorrido también se observaron lugares donde se han ejecutado trabajos recientemente. Yuli, residente del sector, confirmó que en los últimos días brigadas han intervenido algunos segmentos y abierto hoyos destinados, según explicó, a facilitar el desagüe del agua. “Estamos esperando que reparen la calle”, manifestó, considerando que esas labores representan un avance.
El reclamo de los residentes, sin embargo, es que las intervenciones no se limiten a trabajos parciales, sino que culminen con la reparación completa de las vías.
El problema también afecta a los negocios
Para los comerciantes, las calles en mal estado no solo son un inconveniente para movilizarse, sino también una dificultad económica. Kennedy Montilla, propietario de un negocio en la zona, explicó que cuando las calles se inundan disminuye el flujo de clientes y los comerciantes deben asumir parte de los gastos para afrontar las consecuencias. Aunque reconoció algunas acciones llevadas a cabo por el ayuntamiento, consideró que aún es necesaria una intervención más profunda. Una situación similar describió Martín García, también comerciante, quien afirmó haber invertido dinero en varias ocasiones para intentar controlar el agua que llega hasta su establecimiento. Según García, durante los aguaceros los clientes dejan de acudir a los comercios hasta que las calles vuelven a ser transitables. “Siempre lo mismo: promesas y promesas”, expresó al referirse a los reclamos que, según dijo, han realizado durante años ante las autoridades.
Vecinos aseguran que hay obras en camino
No todos los residentes tienen la misma perspectiva sobre la respuesta de las autoridades. Solís Artiles, miembro de la junta de vecinos de Los Frailes, aseguró que ya existen planes para intervenir algunas de las calles y que el alcalde habría entregado los presupuestos correspondientes a los ingenieros encargados de las obras. Aunque dijo desconocer la fecha exacta en que comenzarán los trabajos, afirmó que las autoridades ya realizaron mediciones y que esperan que las reparaciones se ejecuten próximamente. Artiles también señaló que algunos puntos han mejorado gracias a labores recientes, pero insistió en que la comunidad debe cuidar las obras una vez sean terminadas.
Una historia que los vecinos sienten que se repite
El reclamo de Los Frailes no surge por primera vez. Los residentes han denunciado anteriormente las condiciones de sus calles y los problemas que enfrentan cuando se producen lluvias. Ahora, mientras algunos puntos comienzan a ser intervenidos y otros esperan una reparación integral, la comunidad vuelve a plantear la misma pregunta: ¿Cuándo llegará una solución definitiva para estas calles? Los moradores esperan que las mediciones, presupuestos y trabajos anunciados se traduzcan finalmente en vías reparadas y sistemas de drenaje capaces de evitar que cada aguacero vuelva a convertir sus calles en obstáculos para llegar a casa, trabajar o llevar a los niños a la escuela. En Los Frailes, más que un nuevo reclamo, los vecinos dicen estar esperando que esta vez el recorrido termine donde tantas veces han pedido: en una solución que permanezca después de que se vaya la lluvia.