Cada 26 de agosto se celebra el Día Internacional contra el Dengue, una jornada dedicada a informar sobre esta infección viral y promover su prevención. En este contexto, el Ministerio de Salud Pública de República Dominicana reporta 245 casos confirmados de dengue en lo que va del año. La entidad impulsa la campaña “Ganémosle al Dengue” para movilizar a la población en la lucha contra el mosquito Aedes aegypti, vector principal de la enfermedad.
El 26 de agosto se dedica a la concientización global sobre el dengue, una fecha crucial para educar al público acerca de esta infección viral, su forma de contagio y las estrategias para disminuir los lugares de reproducción del mosquito Aedes aegypti. Este insecto es el principal transmisor del virus y puede proliferar incluso en contenedores con agua limpia estancada. El Ministerio de Salud Pública mantiene una vigilancia constante de la enfermedad a lo largo del año, y el boletín correspondiente a la semana epidemiológica 31 indica que se han confirmado 245 casos de dengue hasta la fecha.
El ministerio lidera la iniciativa “Ganémosle al Dengue” bajo el eslogan “Elimina, limpia y tapa”, una estrategia que busca la participación activa de familias, comunidades, organizaciones y gobiernos locales en las acciones preventivas contra la proliferación del mosquito. Como parte de estas labores, según información oficial, hasta julio del presente año se habían intervenido más de 6,000 sectores y aproximadamente 502,228 viviendas, alcanzando a más de 1.1 millones de ciudadanos en todo el territorio nacional.
Asimismo, los registros muestran que República Dominicana ha experimentado una disminución considerable en la incidencia de dengue. En el año 2025, la cantidad de casos se redujo en un 76 % en comparación con el año 2024. Las actividades de seguimiento tienen como objetivo controlar el dengue, una infección vírica que se transmite principalmente por la picadura de mosquitos Aedes infectados y que puede afectar a personas de cualquier edad.
¿Dónde se reproduce el mosquito?
El Aedes aegypti es un mosquito que vive habitualmente en entornos domésticos y se desarrolla predominantemente en regiones tropicales y subtropicales. Además del dengue, este insecto es capaz de transmitir virus que causan enfermedades como el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla. Este mosquito deposita sus huevos en recipientes que acumulan agua dentro y alrededor de las casas, incluyendo tanques, baldes, floreros, botellas, neumáticos y otros objetos expuestos al aire libre. Frente a esta situación, las autoridades sanitarias aconsejan desechar, vaciar y asear con regularidad cualquier recipiente que pueda convertirse en un foco de reproducción.
La propagación del dengue tiende a incrementarse durante las temporadas cálidas y lluviosas, ya que estas condiciones favorecen tanto la reproducción del mosquito como la acumulación de agua en recipientes y espacios abiertos.
¿Cómo prevenir el dengue?
La estrategia fundamental para evitar la enfermedad consiste en impedir que el mosquito se reproduzca. Para lograrlo, se aconseja eliminar los recipientes que acumulen agua, vaciar y limpiar periódicamente aquellos que se usan para almacenarla y mantener correctamente cubiertos los tanques y depósitos. También es crucial evitar la acumulación de residuos y objetos en patios, jardines y los alrededores de las viviendas. Para disminuir las picaduras, las entidades de salud recomiendan usar repelentes, mosquiteros y mallas en puertas y ventanas, además de vestir ropa que cubra la mayor parte de la piel.
Signos y síntomas
Ante la posibilidad de contagio de la enfermedad, las autoridades identifican síntomas como: fiebre, cefalea, dolor retroocular, mialgias y artralgias, náuseas, vómitos, erupciones cutáneas y fatiga. La Organización Mundial de la Salud advierte que señales como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, hemorragias y dificultad o aceleración de la respiración pueden indicar una progresión hacia un estado grave y requieren atención médica de inmediato. La erradicación de los criaderos sigue siendo una de las principales herramientas para reducir la transmisión. Por ello, la campaña dominicana enfatiza tres acciones sencillas que pueden realizarse en los hogares: eliminar, limpiar y tapar los recipientes capaces de acumular agua.