La identidad de la República Dominicana se forjó en gran medida a través de confrontaciones bélicas y la constante protección de su territorio. Esta fue la tesis central de una reciente conferencia en el Museo Nacional de Historia y Geografía, que exploró cómo diversos eventos históricos moldearon la esencia de la nación. El investigador Edmundo Félix Pimentel destacó la importancia de un proceso histórico prolongado, donde generaciones defendieron la isla de amenazas externas, consolidando elementos culturales y sociales que definieron la dominicanidad.
La esencia de la República Dominicana se fue forjando también en los escenarios de conflicto y en la protección ininterrumpida de su tierra. Esta fue una de las principales ideas expuestas durante la charla “El Combate de Tortuguero, la Invasión Penn y Venables y la Batalla de la Sabana de Puerto Real”, ofrecida en el Museo Nacional de Historia y Geografía. El vicealmirante e historiador militar Edmundo Félix Pimentel afirmó que la identidad dominicana no proviene de un solo suceso, sino de una evolución histórica extensa donde múltiples generaciones tuvieron que encarar peligros externos y resguardar el territorio insular.
Desde una perspectiva estratégico-militar y con base en fuentes primarias, Félix Pimentel examinó tres momentos separados por casi dos siglos: la resistencia contra la invasión inglesa de Penn y Venables en mil seiscientos cincuenta y cinco, la batalla de la Sabana de Puerto Real en mil seiscientos noventa y uno y el enfrentamiento naval de Tortuguero en mil ochocientos cuarenta y cuatro. Según la opinión del investigador, estos conflictos son parte de una misma trayectoria histórica: la necesidad de salvaguardar el territorio y la aparición de individuos locales dispuestos a emprender esa labor, un proceso que evolucionó desde el llamado “criollo en armas” hasta la figura del militar y el marino dominicano.
La oposición frente a Penn y Venables y el triunfo en la Sabana de Puerto Real, explicó, permitieron ganar tiempo para que se fortalecieran componentes sociales y culturales que posteriormente contribuirían a conformar la identidad dominicana. Casi doscientos años después, el enfrentamiento naval de Tortuguero adquirió una relevancia diferente. Ocurrido en los primeros meses tras la declaración de la independencia, la contienda probó la capacidad de los dominicanos para proteger el nuevo Estado frente al ejército haitiano y, según Félix Pimentel, tuvo un impacto significativo en el desarrollo de la primera campaña independentista.
La conferencia también sirvió para presentar nuevos documentos y referencias sobre Tortuguero que aportan elementos para ampliar la reconstrucción histórica de aquel episodio. Entre ellos se encuentra la narración del capitán James Paxton, del navío Pandora, publicada por la prensa estadounidense, además de una representación visual del combate contenida en una acuarela del artista Honoré Pellegrin. Más allá de presentar las batallas como eventos aislados, Félix Pimentel las concibió como parte de un proceso en el que la defensa del territorio fue dejando una huella en la construcción de la sociedad dominicana.
La actividad fue organizada por el Museo Nacional de Historia y Geografía, ubicado en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, como parte de sus iniciativas de difusión de la historia nacional.
Sobre el investigador Edmundo Néstor Martín Félix Pimentel es vicealmirante retirado de la Armada de República Dominicana e investigador especializado en historia militar. Durante casi treinta y ocho años de servicio ocupó distintas posiciones de mando, incluida la de comandante general de la Armada e inspector general de las Fuerzas Armadas. Es licenciado en Ciencias Navales y posee una maestría en Historia Militar. Actualmente desarrolla labores de investigación y docencia vinculadas a la historia y al planeamiento militar.