Diversas asociaciones médicas de la República Dominicana han instado a una renovación profunda y constante del sistema de cuidado neonatal. Esta petición surge a raíz de los recientes decesos en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. Las entidades subrayan la necesidad de investigaciones rigurosas y transparentes, y proponen medidas para fortalecer la atención y prevenir futuras tragedias.
Las organizaciones profesionales de la salud en la República Dominicana hicieron un llamado este viernes a una reestructuración completa y permanente del sistema de cuidado a recién nacidos, luego de los recientes episodios de mortalidad ocurridos en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. La Sociedad Dominicana de Pediatría, la Sociedad Dominicana de Medicina Perinatal y la Sociedad Dominicana de Neonatología manifestaron su apoyo a las madres, padres y demás familiares de los bebés que perdieron la vida, y al mismo tiempo apoyaron que las indagaciones sobre el suceso se realicen con rigor técnico, claridad, imparcialidad y apego a la evidencia disponible.
Las agrupaciones enfatizaron que la pérdida de una vida neonatal representa una “señal de alarma crucial” que debe convocar a todos los involucrados en el sistema de salud, considerando que la situación no debe ser abordada únicamente como una emergencia temporal, sino como una oportunidad para robustecer de manera constante las capacidades de respuesta. En este sentido, propusieron la creación de grupos de trabajo técnicos permanentes y sugirieron tres pilares fundamentales: mayor claridad técnica mediante comités independientes para analizar el panorama; aseguramiento del suministro completo de materiales esenciales en los centros de atención; y estricta disciplina clínica para garantizar el uso exclusivo de fármacos con respaldo científico.
Las asociaciones médicas también valoraron las acciones tomadas por el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el centro hospitalario, entre ellas la vigilancia epidemiológica y microbiológica activa, el aislamiento y agrupación de pacientes, el refuerzo de la higiene de manos, la limpieza y desinfección ambiental y la optimización del uso de antimicrobianos. Asimismo, consideraron fundamental mantener el mantenimiento periódico de los equipos, especialmente ventiladores y ecocardiógrafos, asegurar insumos adecuados y antibióticos de alta calidad, fortalecer la supervisión con personal con experiencia en neonatología y contar con el respaldo de la sociedad de obstetricia y ginecología para monitorear los protocolos relacionados con partos prematuros y el control de infecciones en mujeres embarazadas.
A pesar de que las entidades señalaron que la situación se encuentra actualmente bajo control y en observación activa, advirtieron que esto no debe interpretarse como el cierre epidemiológico definitivo del incidente. Por esta razón, aconsejaron mantener una observación rigurosa, continua y prospectiva, con el fin de confirmar la ausencia de nuevos casos y verificar que las medidas implementadas se cumplan de forma sostenida. Las sociedades reiteraron su disposición a colaborar con las autoridades de salud y los equipos asistenciales para prevenir y controlar infecciones, corregir las deficiencias identificadas y mejorar la calidad, seguridad y humanización de la atención neonatal.