La aspiración de convertirse en oficial militar es un objetivo difícil de alcanzar, con una alta tasa de rechazo en las academias de la República Dominicana. Entre 2024 y 2025, el 84.9% de los jóvenes que buscaron un cupo en las academias del Ejército y Aérea no fueron admitidos, destacando la intensa competencia y los rigurosos procesos de selección para un número limitado de plazas.
La ambición de ser oficial impulsa a cientos de jóvenes cada año a buscar un lugar en las instituciones militares. Sin embargo, conseguirlo es un reto significativo: en los periodos de 2024 y 2025, el 84.9% de los postulantes a la academia del Ejército y a la Academia Aérea no pudieron ser admitidos. Durante estos dos años, ambas entidades registraron 2,631 solicitudes de ingreso, pero solo 398 jóvenes fueron aceptados, lo que representa el 15.1%. Esto implica que, de cada 100 jóvenes que aspiraron a ser cadetes, aproximadamente 85 no lograron entrar y únicamente 15 consiguieron un puesto para iniciar la formación que podría llevarlos a ser oficiales. Las cifras revelan que la primera gran criba ocurre incluso antes del comienzo de la carrera. Los candidatos deben superar diversas evaluaciones y cumplir con los requisitos establecidos por cada institución, mientras compiten por una cantidad restringida de cupos.
Ejército: 1,395 jóvenes no pudieron ingresar
En la academia del Ejército, 1,662 jóvenes fueron evaluados entre 2024 y 2025, pero solo 267 fueron admitidos. El año 2024 concentró el mayor número de aspirantes. Se evaluaron 1,018 jóvenes, de los cuales solo 150 fueron aceptados, mientras que 868 no lograron ingresar. Esto significa que apenas el 14.7% obtuvo un lugar, frente a un 85.3% que no fue admitido. En otras palabras, aproximadamente 85 de cada 100 jóvenes evaluados ese año quedaron fuera.
Para 2025, el número de aspirantes disminuyó considerablemente. El Ejército informó de 644 evaluados, de los cuales 117 fueron admitidos y 527 no lo fueron. La tasa de admisión se elevó ligeramente hasta el 18.2%, mientras que el 81.8% de los evaluados no consiguió entrar. Al sumar ambos periodos, 1,395 de los 1,662 jóvenes evaluados por el Ejército no fueron admitidos, lo que equivale aproximadamente al 83.9%. Solo el 16.1% logró conseguir un cupo.
Academia Aérea: 969 solicitudes para solo 131 plazas
La selección fue aún más estricta en la Academia Aérea, donde los datos permiten seguir el proceso desde la solicitud inicial hasta la admisión. En 2024, la institución recibió 458 solicitudes. De esos aspirantes, 421 completaron el proceso, pero únicamente 58 fueron admitidos. Esto significa que 37 jóvenes que habían solicitado ingresar no llegaron a completar todas las etapas, mientras que solo el 12.7% de quienes inicialmente presentaron una solicitud terminó siendo admitido. En 2025, aumentó la cantidad de interesados. La Academia Aérea recibió 511 solicitudes, de las cuales 466 completaron el proceso y solo 73 terminaron con una admisión. Otros 45 aspirantes no llegaron a completar el proceso. Tomando como referencia las solicitudes iniciales, apenas el 14.3% consiguió una plaza en 2025.
Más de ocho de cada diez quedaron fuera de la Academia Aérea
Al sumar los dos años, la Academia Aérea recibió 969 solicitudes de ingreso, pero solo 887 aspirantes completaron todo el proceso de evaluación. Finalmente fueron admitidos 131 jóvenes. Esto significa que, tomando como referencia todas las solicitudes recibidas, solo el 13.5% logró ingresar, mientras que aproximadamente el 86.5% no obtuvo una plaza. La diferencia también muestra que 82 jóvenes comenzaron el proceso, pero no llegaron a completarlo durante los dos años analizados. Así, por cada 100 jóvenes que inicialmente buscaron ingresar a la Academia Aérea, aproximadamente 14 consiguieron ser admitidos y 86 no llegaron a ocupar un puesto.
Una serie de filtros antes de convertirse en cadete
La cantidad de jóvenes que presenta una solicitud o comienza las evaluaciones se reduce a medida que avanza el proceso. En la Academia Aérea, por ejemplo, la información proporcionada detalla diferentes filtros que deben superar los aspirantes antes de ser seleccionados. El proceso incluye evaluaciones académicas, físicas, psicológicas y médicas, además de los demás requisitos establecidos para determinar quién cumple las condiciones necesarias para ingresar. Esto explica por qué existe una diferencia importante entre querer entrar, iniciar el proceso, completar todas las evaluaciones y finalmente conseguir una plaza. Superar una prueba tampoco significa haber asegurado el ingreso, ya que todavía quedan otras evaluaciones antes de que se produzca la selección definitiva.
2,631 interesados y solamente 398 admitidos
Al observar conjuntamente los datos del Ejército y la Academia Aérea, 2,631 jóvenes aparecen registrados como evaluados o solicitantes durante 2024 y 2025. De ellos, solamente 398 fueron admitidos: 267 en el Ejército y 131 en la Academia Aérea. La diferencia es de 2,233 jóvenes que no obtuvieron una plaza, tomando como referencia el universo inicial reportado por ambas instituciones. Porcentualmente, el 84.9% no logró ingresar y únicamente el 15.1% fue admitido. Hay que tomar en cuenta que las instituciones informaron etapas iniciales diferentes. Mientras el Ejército suministró la cantidad de evaluados, la Academia Aérea reportó las solicitudes recibidas y, posteriormente, cuántos completaron el proceso. Por esta razón, los datos permiten dimensionar la selectividad, pero no deben interpretarse como categorías administrativas idénticas.
Conseguir entrar es apenas el primer paso
Para los 398 jóvenes que consiguieron una plaza, superar el proceso de admisión no significa haberse convertido ya en oficiales. A diferencia de los conscriptos, cuya formación inicial se desarrolla durante aproximadamente seis meses, los cadetes comienzan una carrera de varios años, durante la cual reciben preparación académica, física y militar. Además, deben mantener los niveles de rendimiento y disciplina exigidos por las instituciones para permanecer dentro de las academias hasta completar su formación. Es decir, existe una primera selección para conseguir entrar y posteriormente otro desafío para permanecer y llegar hasta la graduación.