La República Dominicana y Argentina han sellado un pacto de servicios aéreos que busca expandir significativamente las conexiones aéreas entre ambas naciones. Este convenio tiene como objetivo principal fomentar el turismo, el intercambio comercial y las oportunidades de inversión, estableciendo un marco operativo más flexible para las aerolíneas designadas de cada país.
La República Dominicana y la República Argentina han formalizado un Acuerdo de Servicios Aéreos, el cual instaura un nuevo esquema para agilizar y expandir las operaciones aéreas entre ambas naciones. Este pacto busca fortalecer las condiciones para una mayor interconexión y el crecimiento de oportunidades relacionadas con el turismo, el comercio y las inversiones.
El acuerdo, firmado por el ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Víctor Bisonó, y el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina, Pablo Quirno, establece los requisitos para que las compañías aéreas autorizadas por ambos países puedan llevar a cabo servicios aéreos internacionales. Además, prevé un sistema adaptable para el desarrollo de nuevas operaciones.
Entre sus estipulaciones, el pacto permite que cada nación designe una o varias aerolíneas para operar los servicios acordados. Asimismo, establece que estas podrán determinar la frecuencia y la capacidad de sus vuelos basándose en las condiciones comerciales del mercado. De igual forma, considera operaciones regulares y vuelos chárter, acuerdos de código compartido y otros mecanismos de colaboración comercial entre aerolíneas. También incluye disposiciones sobre seguridad operacional, resguardo de los pasajeros, asistencia en tierra y competencia equitativa.
El esquema de rutas convenido posibilita que las aerolíneas designadas enlacen cualquier punto de la República Dominicana con cualquier punto de Argentina, incluyendo la posibilidad de incorporar escalas intermedias y destinos posteriores, conforme a las condiciones establecidas en el documento.
El instrumento, firmado durante la Semana de Alto Nivel del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se alinea con la promoción de una diplomacia económica activa impulsada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo la dirección del canciller Bisonó. Esta iniciativa se orienta a utilizar la acción exterior como una herramienta para expandir mercados, promover exportaciones, atraer inversiones, aumentar el turismo y generar nuevas oportunidades para los sectores productivos del país.