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Vie, Jul

La FIFA Anula Tarjeta Roja a Jugador Estadounidense Tras Supuesta Presión de la Casa Blanca, Generando Críticas

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La UEFA ha criticado la decisión de la FIFA de revocar una tarjeta roja a Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, antes de un crucial partido del Mundial. Esta polémica acción, que la UEFA considera que compromete la integridad del juego, se produce en medio de informes que sugieren una llamada del presidente Donald Trump a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para influir en la decisión y favorecer al equipo anfitrión.

“Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada, la integridad del juego queda en entredicho”. Con estas palabras, la UEFA, responsable de supervisar las competiciones de la confederación europea, ha reaccionado a la decisión de la FIFA de retirar una tarjeta roja a Folarin Balogun, el destacado delantero de la selección de Estados Unidos, que se enfrentará a Bélgica en los octavos de final.

Esta declaración es solo la última de una serie de respuestas que ha recibido la FIFA por esta controvertida decisión. Según The New York Times, la medida se habría tomado después de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, llamara por teléfono a Gianni Infantino para presionarle y exigirle la anulación de la sanción automática de un partido que se aplica cuando un jugador recibe una tarjeta roja.

La decisión de la FIFA se percibe como la más reciente maniobra para beneficiar al equipo anfitrión en un Mundial, sumándose a una larga tradición de favores a los locales que históricamente han caracterizado la Copa del Mundo. Se pensaba que con el VAR, la herramienta de videoarbitraje, esta práctica terminaría o, al menos, se haría mucho más difícil favorecer a las selecciones anfitrionas.

Pero la FIFA siempre logra sorprender. Folarin Balogun, el delantero de Estados Unidos que ha marcado tres goles en el Mundial 2026, disputaba un balón aéreo en el minuto 64 del partido de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, contra Tarik Muharemovic. El encuentro estaba a punto de un momento decisivo. El marcador era 1-0 a favor de Estados Unidos, con un gol del propio Balogun, quien estaba realizando un excelente campeonato, pero parecía que su estrella se perdería el resto del partido y los octavos de final contra Bélgica. O eso se creía.

Durante la disputa, el jugador estadounidense golpeó por detrás al defensor bosnio. Una falta evidente que resultó en tarjeta roja. Al caer, Balogun impactó fortuitamente con sus tacos en el gemelo de Muharemovic, arrastrando el pie y doblando el tobillo del defensor. El VAR solicitó al árbitro que revisara la jugada con detenimiento. Aunque el incidente fue fortuito, la fuerza aplicada por el jugador estadounidense se consideró excesiva y fue expulsado.

El partido concluyó con un marcador de 2-0, y lo peor para Estados Unidos era la imposibilidad de contar con su delantero estrella en la eliminatoria contra Bélgica, una selección europea (de ahí el comunicado de la UEFA, que además mantiene una guerra abierta con la FIFA) con la que se disputarían el pase a cuartos. El vencedor jugaría contra el ganador del partido España-Portugal de esa noche.

Esta situación es un contratiempo habitual en los torneos cortos de eliminatorias, similar a cuando un jugador acumula dos tarjetas amarillas en distintas fases del campeonato.

Sin embargo, la FIFA sorprendió ayer con un comunicado: la sanción a Folarin Balogun quedaba en suspenso. El motivo alegado es que la suspensión de un partido estaría supeditada al comportamiento del jugador en el próximo año. Si reincide en una situación violenta, se le aplicaría la norma.

Para ello, la FIFA se ha basado en el artículo 27 de su reglamento disciplinario, que establece que las sanciones pueden quedar en suspenso por un tiempo determinado, sujetas a la actitud del jugador. Esta decisión, como señalan desde la selección belga (claramente afectada por la no suspensión del jugador), contradice directamente el artículo 66.4 del mismo reglamento, que especifica que un jugador que recibe una tarjeta roja no podrá jugar el próximo partido. En Carrusel Deportivo, Iturralde González, exárbitro y comentarista arbitral del programa, explica que el artículo al que se aferra la FIFA está diseñado para disturbios en los campos de fútbol y actitudes que van más allá de lo meramente deportivo. Explica que, de hecho, la FIFA no retira la tarjeta roja y solo suspende la imposibilidad de jugar el próximo partido, un hecho que no se veía desde 1962, cuando Garrincha fue expulsado en una dura semifinal contra Chile, pero fue absuelto para jugar la final contra Checoslovaquia.

Se podría pensar que la decisión de la FIFA era grave y encajaba dentro de las muchas estratagemas que durante años se han empleado para favorecer a los equipos locales. Sin embargo, una publicación de Donald Trump en X y el apoyo explícito de la Casa Blanca, agradeciendo directamente a la FIFA, hizo saltar la liebre.

The New York Times ha sido el primer medio en publicar lo que se podía sospechar una vez se hizo público el agradecimiento del presidente de Estados Unidos: la Casa Blanca llamó directamente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para pedir que Folarin Balogun jugara contra Bélgica. The Wall Street Journal relata que Howard Lutnick, secretario de Comercio, y Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo que la Casa Blanca tiene activo para la organización del Mundial de fútbol 2026, comenzaron a trabajar la misma noche del partido Estados Unidos - Bosnia y Herzegovina. Desde ese momento, cuentan en WSJ, se puso en marcha una maquinaria formada por abogados especialistas afines a Donald Trump para intentar detener la sanción. Sobre la mesa estaba la posibilidad de impugnar la tarjeta roja y tratar de impedir que en este tipo de acciones, donde interviene el videoarbitraje, se utilizara la cámara lenta (que muchos entienden que magnifica los daños ocasionados por una patada o un pisotón). El equipo, explican en el medio, fue informado desde el primer momento, pero la Selección de Estados Unidos negó cualquier posibilidad de revocar la sanción.

Mientras todo esto sucedía, siempre según fuentes internas de The Wall Street Journal, Donald Trump directamente descolgó el teléfono para hablar con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien siempre se ha mostrado muy cercano al presidente estadounidense. En ese momento, Infantino le respondió al presidente estadounidense que no podía asegurarle nada, pero le confirmó que la suspensión había sido revocada unos días más tarde.

La decisión de la FIFA es un claro trato de favor a Estados Unidos, el organizador más influyente del Mundial de Fútbol, y tiene muchas implicaciones. Desde un punto de vista deportivo, demuestra que incluso con el uso del VAR es posible tomar decisiones para favorecer a los equipos locales.

Y es que el videoarbitraje parecía disipar gran parte de las dudas sobre tratos de favor directos a los equipos organizadores. Durante décadas hemos sido testigos de favores arbitrales más o menos evidentes que han ayudado a los equipos locales a superar rondas o, incluso, ganar el torneo. Aquí va una lista rápida:

  • Mundial de Italia 1934: organizado por la Italia fascista, el equipo local se hizo con el torneo. En cuartos de final, España empata con Italia, pero la dureza de los italianos es tal que en el partido de desempate no pueden jugar siete de los 11 titulares españoles, incluido el portero Ricardo Zamora, considerado la mayor estrella mundial, quien termina el primer partido con dos costillas rotas.
  • Mundial de Inglaterra 1966: organizado en Inglaterra, el equipo local vence a Alemania Occidental en la final, sumando un gol fantasma que se demostró que no había superado la línea de meta.
  • Mundial de Argentina 1978: organizado por la Argentina de Videla, el equipo local se llevó la Copa del Mundo 3-1 frente a Países Bajos. En el último partido de la segunda fase, Argentina necesitaba ganar por cuatro goles a Perú, pero terminó imponiéndose 6-0. Se cuenta que esto sucedió después de que el propio Videla pasara por el vestuario peruano.
  • Mundial de Corea y Japón 2002: organizado por los dos países asiáticos, Corea del Sur llega a la semifinal del Mundial (un hito histórico para esta selección) después de eliminar a Italia (con gol de oro) y España (por penaltis) en octavos y cuartos de final, en dos partidos marcados por las polémicas arbitrales.

Estos son solo algunos de los casos más llamativos y, sin duda, el movimiento de la FIFA con el delantero estadounidense encaja perfectamente en este tipo de listados habituales.

Al igual que con sus predecesores en el cargo, la acción de la FIFA no se comprende sin una intervención directa de su presidente. Infantino siempre se ha mostrado muy cercano a Donald Trump, a quien incluso le regaló un premio inventado ad hoc para compensar el fracaso del presidente estadounidense en la elección del Nobel de la Paz.

Pero los favores a Estados Unidos por parte de la FIFA son evidentes desde hace mucho más tiempo. Y es que, como explican en el podcast Brazalete Negro, la adjudicación del Mundial de Fútbol 2026, junto a México y Canadá, coincide con la desaparición de Gianni Infantino de las investigaciones por el FIFA Gate por parte de la Justicia estadounidense.

En respuesta a la decisión de otorgar el Mundial de 2022 a Qatar, Estados Unidos comenzó a investigar si los miembros de la FIFA habían recibido sobornos para conceder el Mundial de 2018 a Rusia y la siguiente edición al país árabe. La consecuencia directa fue que el entonces presidente de la FIFA, Joseph Blatter, puso su cargo a disposición del organismo y posteriormente fue suspendido, lo que fue el antecedente para que Gianni Infantino llegara al trono del fútbol mundial.