El futbolista Erling Haaland se ha convertido en una de las figuras más comentadas del Mundial, no solo por su rendimiento en el campo, sino también por una creciente popularidad impulsada por la inteligencia artificial y el fervor de sus fans chinos. Vídeos falsos y contenido generado por IA han contribuido a forjar una imagen dual del jugador, difuminando las líneas entre la realidad y la ficción.
Erling Haaland ha sido una de las figuras más destacadas de un Mundial que ha generado numerosos debates más allá de los encuentros deportivos, que en este punto son de menor relevancia. Su imponente físico, su estilo de juego letal y su aparente amabilidad fuera del terreno de juego parecen diseñados para construir una figura de culto. Y en parte, así es.
A mediados de junio, comenzó a circular un vídeo del delantero noruego cenando en un restaurante, sorprendiéndose al ver su propio reflejo en un espejo. Una sola publicación en X acumuló más de 31 millones de visualizaciones en pocos días, superando actualmente los 42 millones. En realidad, no es Haaland, sino un sketch del dúo cómico chino Jin Long y Qiu Qiu, mucho más exagerado y evidentemente falso. La comicidad fue perfeccionada para hacerla más realista y el rostro de Haaland se superpuso mediante inteligencia artificial. La cuenta, especializada en vídeos impactantes creados con inteligencia artificial generativa, publicó en días posteriores vídeos similares desde otras perspectivas. Todos eran falsos, pero internet ya estaba inmersa en una fiebre imparable.
Antes del Mundial, Haaland ya era una figura de culto en China. El delantero se unió a Weibo y Douyin, la versión china de TikTok, el pasado 6 de junio, y en menos de un mes consiguió 1,6 millones de seguidores en la primera plataforma y 5,2 millones en la segunda. Los hashtags relacionados con él han superado los 490 millones de visualizaciones solo en Weibo.
Los fans chinos manejan dos versiones de Haaland: dentro del campo es el "cíborg nórdico", una máquina de marcar goles casi inhumana. Fuera de él es Habao, un gigante torpe y encantador. Además, en los últimos meses ha protagonizado un anuncio de una bebida herbal china y ha intentado hablar mandarín ante la cámara, alimentando ese contraste que sus fans encuentran irresistible. Una canción sobre él, titulada "Haaland (Ha Ha Ha)" y montada sobre la melodía de 'Moskau', del grupo alemán de eurodisco Dschinghis Khan, se puede escuchar en los montajes chinos con IA, incluyendo el anuncio. Su cuenta personal de Snapchat, con más de 5 millones de seguidores, funciona como el material en bruto de todo este ecosistema: selfies desde ángulos poco favorecedores, comparaciones con 'Shrek', preguntas y respuestas improvisadas. Parte del contenido real, hecho por él mismo, es reprocesado por otros con herramientas generativas hasta que resulta imposible distinguir el origen.
No todo el material sintético con Haaland ha surgido sin permiso. En 2023, el fotógrafo David Yarrow retrató a Haaland en solitario, metido hasta la cintura en un fiordo de Oslo, vestido de vikingo. De cara a este Mundial, la federación noruega de fútbol volvió a contactar a Yarrow para repetir la sesión con todo el equipo. El resultado, titulado "The Vikings are coming", muestra a los 26 jugadores armados con espadas y escudos frente a un drakkar, y fue el propio Haaland quien impulsó la idea de esta secuela. A partir de ahí, la iconografía se les escapó de las manos. Los fans inundaron las redes con variantes generadas por IA (Haaland en plena batalla, con armadura y hacha en alto) que difuminan la frontera entre la mitología patrocinada por la federación y la ficción concebida por aficionados. Además, como era de esperar, cuentas de extrema derecha, atraídas por Haaland como símbolo de un hombre blanco, rubio y físicamente imponente, han compartido de forma especialmente activa este contenido vikingo.
Según lo expuesto en un artículo de Wired, la inteligencia artificial está facilitando una nueva relación de los fans con sus ídolos: el fanon (como guiño al "canon"): material que el público inventa para rellenar los huecos que deja el canon oficial. Siempre ha existido esta aproximación a las vidas de los famosos, pero la inteligencia artificial generativa resume el trabajo artesanal de antes, de fotomontajes y vídeos manipulados, en unos pocos minutos.
Como fuente de material asombrosamente realista (¿cuántas de las impactantes imágenes de Haaland en el campo de juego que has visto son reales?), patrocinadores, federaciones y agencias de representación se enfrentan a un nuevo panorama que no solo afecta a futbolistas. Cantantes, actores, influencers, famosos de todo tipo... si no tienen una vida o una personalidad lo suficientemente atractivas, los fans lo inventarán por ellos. El abismo que se abre ante ellos es evidente.