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Mié, Jul

Estados Unidos Emerge como Principal Proveedor de Helio para Asia en Medio de Tensiones Geopolíticas

Tecnologia
Estados Unidos se ha consolidado como el principal proveedor de helio para Japón, Corea del Sur y Taiwán, una tendencia impulsada por la crisis en Oriente Medio y las restricciones a la exportación de China. Este cambio estratégico es crucial para la industria de semiconductores, ya que el helio es un gas indispensable en la fabricación de chips. La reorientación del suministro hacia EE. UU. subraya la creciente pugna geopolítica por recursos esenciales.

Estados Unidos se ha convertido en el principal proveedor de helio para Japón, Corea del Sur y Taiwán, y se anticipa un continuo crecimiento de su cuota de mercado. Esta conclusión se desprende de un análisis de datos aduaneros realizado por Nikkei Asia, que posiciona a Washington como el gran beneficiario de una crisis que combina el conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán y las limitaciones a la exportación impuestas por Pekín. Esta tendencia es significativa, dado que el helio es un gas irremplazable en el proceso de fabricación de chips, esencial para el enfriamiento de obleas y en técnicas como el grabado por plasma o la fotolitografía. En este contexto, Japón, Corea del Sur y Taiwán albergan algunos de los ecosistemas de semiconductores más relevantes a nivel global, con empresas como TSMC, Samsung y SK Hynix, todas ellas redirigiendo parte de su suministro hacia el territorio estadounidense.

El desencadenante de esta situación ha sido doble. Por un lado, la inestabilidad en Oriente Medio ha generado incertidumbre sobre la cadena de suministro asiática, ante el temor de que un cierre del estrecho de Ormuz complique aún más el acceso al helio y al gas natural licuado. Sobre este escenario ya inestable, China ha intensificado las restricciones.

El Gobierno chino anunció el 10 de julio un veto temporal e inmediato a las exportaciones de helio, invocando su Ley de Comercio Exterior y sin ofrecer mayores explicaciones. El Ministerio de Comercio y la Administración de Aduanas de China contextualizan esta medida en la escalada del conflicto en Oriente Medio, que amenaza con generar nuevos cuellos de botella en el suministro de un gas vital para la fabricación de circuitos integrados.

China produce internamente aproximadamente el 15% o menos del helio que consume, dependiendo en gran medida de las importaciones de Catar, que genera cerca de un tercio del suministro global. Debido a esto, su dependencia del exterior alcanza niveles críticos, con estimaciones que varían entre el 80% y el 90%. Es importante destacar que el helio es irremplazable en la fabricación de semiconductores porque no puede sintetizarse industrialmente. Se extrae de yacimientos de gas natural con concentraciones inusualmente altas de este elemento y se utiliza en el enfriamiento de obleas, grabado por plasma, deposición química y por capas atómicas, soporte a la litografía y detección de fugas.

La exposición de cada país a este escenario difiere notablemente. Japón ya obtenía en 2025 alrededor del 60% de sus importaciones de helio de Estados Unidos y un 37% de Catar, lo que le ha permitido adaptarse con relativa rapidez. Corea del Sur, en contraste, dependía de Catar para el 64,7% de sus importaciones, un factor que ha impulsado a Samsung y SK Hynix a actuar con urgencia, aceptando precios más elevados en nuevos contratos a largo plazo con empresas como Linde y Air Products.

La fabricación de chips de memoria es particularmente exigente en el consumo de este gas debido a los repetidos procesos de grabado y deposición a alta temperatura que requiere el apilamiento 3D avanzado. Muchos analistas de la industria de semiconductores prevén que los proveedores industriales estadounidenses, como Air Products, Linde o ExxonMobil, serán los principales beneficiados del estrechamiento del suministro global. En cualquier caso, el helio se suma a la lista de recursos como las tierras raras, el galio, el germanio y el grafito, marcando un nuevo capítulo en la pugna geopolítica por los recursos que sustentan la industria de los semiconductores.