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Vie, Ago

Warren Buffett Redirige Donaciones Filantrópicas: La Fundación Gates Excluida por Segundo Año Consecutivo

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Durante casi dos décadas, Warren Buffett ha donado anualmente una parte de sus acciones de Berkshire Hathaway a causas filantrópicas, siendo la Fundación Gates la principal beneficiaria. Sin embargo, por segundo año consecutivo, la fundación de Bill Gates no ha recibido ninguna donación. Este cambio significativo se atribuye a las controversias en torno a los contactos de Gates con Jeffrey Epstein y a un replanteamiento de la estrategia filantrópica de Buffett.

Desde hace casi veinte años, Warren Buffett aprovechaba el receso de verano para convertir parte de sus acciones de Berkshire Hathaway y destinarlas a fines filantrópicos. Durante gran parte de esas dos décadas, la Fundación Gates había sido la principal receptora de los miles de millones distribuidos por el veterano inversor. Sin embargo, el año pasado se produjo un cambio, y el reparto de 2024 lo confirma: Warren Buffett ya no confía en la fundación de su otrora amigo Bill Gates.

Como cada año, el "Oráculo de Omaha" ha realizado su donación anual y, por segundo año consecutivo, la Fundación de su antiguo amigo Bill Gates se ha quedado sin un solo dólar. El motivo tiene nombre y apellido: Jeffrey Epstein.

En 2006, Buffett firmó un compromiso que él mismo calificó de irrevocable. En su carta original a Bill y Melinda Gates, el millonario inversor prometió donar acciones con varias condiciones. Tal como relata el periodista nominado al Pulitzer Tim Schwab en su libro ‘El problema de Bill Gates’, esas condiciones eran:

Los fondos debían gastarse dentro del año en que se recibieran, descontando el 5% de los activos que las fundaciones deben donar por ley.

Bill, Melinda o alguien de la familia Gates debía seguir activo al frente de la fundación.

Las donaciones tenían que ser contabilizadas como contribuciones de caridad, que fiscalmente se gravan de forma diferente a los regalos y donaciones.

Esas condiciones convirtieron a Buffett en el mayor donante individual de la fundación. Según el comunicado oficial de Berkshire Hathaway, este año ha convertido 8.000 acciones Clase A en 12 millones de Clase B, pero con un destino totalmente distinto al habitual.

Las primeras grietas en la relación entre Gates y Buffett comenzaron con el divorcio de Bill y Melinda en 2021. El veterano inversor de Omaha era muy cercano a los valores de Melinda y su capacidad de gestión. Esas grietas pronto se convirtieron en ruptura cuando el Departamento de Justicia desclasificó documentos que reavivaban las dudas sobre los contactos de Gates con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales. En sus declaraciones al Congreso, admitió que reunirse con Epstein puso en riesgo su reputación y su trabajo. Buffett, por su parte, calificó esa relación de "desagradable" en una entrevista con CNBC, aunque matizó que él también se ha equivocado eligiendo amigos.

Buffett insiste en que la decisión no gira solo en torno a Epstein. Según contó a Reuters, sus tres hijos Susie, Howard y Peter ya tienen instrucciones para gestionar el reparto de su fortuna. Este año el reparto ha ido a cuatro fundaciones familiares. La mayor parte, 9 millones de acciones, para la Fundación Susan Thompson Buffett, en honor a su difunta esposa. El resto se ha dividido entre la Fundación Sherwood, que dirige Susie, la Fundación Howard G. Buffett que gestiona su hijo mediano, y la Fundación NoVo, del hijo pequeño, Peter.

Lo más llamativo del reparto de donaciones de este año no ha sido solo la confirmación de la ruptura con la Fundación Gates. Warren Buffett ha adelantado el calendario para desprenderse de toda su participación en Berkshire Hathaway, unos 140.000 millones de dólares. En anteriores comunicados, el millonario aseguraba tener previsto repartirla diez años después de morir. Según su propio comunicado, ahora "Mi objetivo es disponer de todas mis acciones de Berkshire en un plazo de aproximadamente ocho años... Tengo la esperanza de que los tres puedan llevar a cabo la distribución de mis acciones antes del 31 de diciembre de 2034". El propio Buffett reconoció que "Por supuesto, la mortalidad es impredecible, pero mis acciones restantes se donarán a las cuatro fundaciones de una forma u otra antes del 31 de diciembre de 2034".

Sus hijos irán vendiendo poco a poco las acciones que le quedan, unas 188.290 de Clase A, hasta agotar una fortuna que durante casi veinte años estuvo ligada a los proyectos de la Fundación Gates.