La Dirección General de Tráfico (DGT) ha revelado un caso alarmante de exceso de velocidad: un conductor fue grabado a 168 km/h en un tramo con límite de 40 km/h debido a obras. Este incidente, detectado por un helicóptero Pegasus, destaca la imprudencia al volante y es el más grave de una campaña especial de vigilancia que resultó en más de 15.000 denuncias en una semana, subrayando los peligros en zonas de trabajo.
La impaciencia al volante puede tener consecuencias fatales. Un claro ejemplo de esto es un video que muestra a un conductor circulando a 168 km/h en una sección de carretera con un límite de velocidad reducido a 40 km/h debido a obras. Este suceso, captado por un helicóptero Pegasus de la Guardia Civil, ha sido el más grave registrado durante una campaña especial de vigilancia de la Dirección General de Tráfico (DGT), la cual generó más de 15.000 denuncias en solo una semana.
Entre el 22 y el 28 de junio, la DGT implementó un operativo enfocado en los tramos de carretera afectados por labores de mantenimiento, conservación o modificaciones en el trazado. Durante este periodo de siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil fiscalizaron 233.506 vehículos, de los cuales 15.460 fueron sancionados por infringir alguna normativa en zonas con obras.
El caso más impactante fue el de un vehículo detectado por un helicóptero Pegasus que circulaba a 168 km/h en un punto donde la velocidad habitual era de 90 km/h, pero que, debido a la presencia de obras, tenía un límite temporal de 40 km/h. Esto significa que el conductor excedía en más de cuatro veces la velocidad permitida en ese segmento específico.
En estos tramos de obras, es posible encontrar operarios trabajando cerca de la calzada, maquinaria en movimiento, carriles más estrechos y señalización provisional. Reducir la velocidad en estas áreas es fundamental para disponer de un mayor margen de reacción ante cualquier eventualidad. A pesar de la lógica de esta medida, es frecuente observar a conductores que ignoran la señalización.
Este incidente de exceso de velocidad fue la infracción más destacada de toda la campaña. Según los datos de la DGT recopilados, aproximadamente el 90% de las denuncias interpuestas durante esos siete días se relacionaron con el incumplimiento de los límites de velocidad específicos en zonas de obras. Esta estadística se alinea con las cifras de siniestralidad del organismo. Provisionalmente, la DGT contabilizó 154 accidentes en tramos de mantenimiento y conservación durante 2025, de los cuales 26 afectaron a operarios que se encontraban fuera de sus vehículos, en la calzada o en sus inmediaciones. La mayoría de estos siniestros son atropellos causados por conductores ajenos a la obra, y la velocidad emerge como el factor de mayor influencia.
La campaña también reveló otras conductas de riesgo. Se sancionó a 204 conductores por no respetar la señalización en tramos de obras, a 135 por utilizar el teléfono móvil al volante y a otros 68 por diversas distracciones, como el uso de auriculares. A estas se suman 71 denuncias por adelantamientos indebidos, 17 por cambios de carril incorrectos, 13 por conducción negligente y otras 13 por conducción temeraria. También se registraron infracciones relacionadas con elementos básicos de seguridad: 135 sanciones por no usar el cinturón de seguridad, 5 por no usar casco y otras 5 por no utilizar sillas infantiles. La lista se completa con 58 positivos en pruebas de alcoholemia y 39 en pruebas de drogas.
Además de las campañas de control puntuales, la DGT está implementando nuevas tecnologías para mejorar la seguridad en estos tramos. Por ejemplo, recientemente se han homologado los primeros modelos de conos conectados, dispositivos capaces de notificar en tiempo real la presencia de obras, permitiendo a los conductores anticiparse y ajustar su velocidad antes de llegar al punto conflictivo. La intención es que estos dispositivos (conos, balizas V-16, información en pantallas de carretera) puedan proporcionar datos centralizados a través de DGT 3.0, una plataforma conectada accesible para el propio organismo, vehículos conectados, fabricantes, navegadores y servicios de asistencia. El objetivo es que esta información contribuya a prevenir accidentes o a alertar sobre tramos en obras, retenciones o vehículos en la calzada.