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Vie, Ago

Colegio de Ingenieros de Castilla-La Mancha solicita garantías escritas sobre la temporalidad del ramal provisional del AVE a Extremadura

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El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Castilla-La Mancha ha exigido al Ministerio de Transportes garantías escritas de que el ramal provisional Pantoja-Bargas para el AVE a Extremadura no se convierta en la solución definitiva. Este ramal busca acelerar la conexión sin esperar la resolución del complicado paso por Toledo, pero el colectivo teme que su carácter temporal se prolongue indefinidamente, generando una inversión millonaria en una infraestructura no permanente.

El proyecto del AVE a Extremadura enfrenta desafíos significativos, particularmente en el tramo que conecta con Castilla-La Mancha. El ramal provisional, diseñado para adelantar la llegada de la alta velocidad a Extremadura sin aguardar la resolución de su complejo paso por Toledo, ha encontrado un nuevo impedimento. El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Castilla-La Mancha ha solicitado al Ministerio de Transportes garantías por escrito de que este ramal provisional no sustituirá al trazado definitivo.

El Ministerio aprobó provisionalmente el estudio informativo del ramal Pantoja-Bargas el 19 de mayo y lo sometió a información pública cinco días después. Durante este proceso de alegaciones, el Colegio de Ingenieros de Castilla-La Mancha ha pedido que en la resolución definitiva se declare por escrito que esta obra tiene un carácter "estrictamente transitorio", según un comunicado del colectivo.

El ramal consiste en una conexión de más de 18 kilómetros entre la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y la línea convencional Madrid-Valencia de Alcántara. En la práctica, permitiría que los trenes con destino a Extremadura salieran de Atocha, utilizaran las vías de alta velocidad hasta la zona de Pantoja y desde allí enlazaran, vía Bargas, con el trazado hacia Talavera de la Reina y Extremadura. Esto es lo que el Ministerio propone como un atajo para reducir los tiempos de viaje sin tener que esperar a que se finalice el diseño definitivo del paso por Toledo.

El paso de la alta velocidad por Toledo ha estado bloqueado durante años. Desde que en 2020 se sometiera a información pública el primer estudio de la línea Madrid-Oropesa, las diversas alegaciones presentadas han obligado a revisar varias veces los trazados por Toledo y Torrijos. En 2024, el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Castilla-La Mancha propusieron alternativas que el Ministerio consideró lo suficientemente importantes como para encargar un estudio completamente nuevo. Ante la incertidumbre sobre la duración de este trámite, el Gobierno decidió optar por la vía rápida y diseñar un ramal provisional.

El Colegio de Ingenieros no se opone a la mejora ferroviaria hacia Extremadura, que considera "estratégica" para la cohesión territorial, pero advierte del riesgo de que una obra concebida como un parche temporal se convierta, en la práctica, en la solución permanente. Su principal argumento se basa en los plazos, ya que a los 32 meses de obra habría que sumar la tramitación ambiental, la redacción y aprobación de proyectos, la licitación y las pruebas previas a la puesta en marcha. Estos tiempos, según el colectivo, podrían dilatarse lo suficiente como para que el ramal se asiente por defecto.

El ramal provisional tiene un presupuesto de licitación de 333,9 millones de euros, cifra que representa el 60,8% de lo que costaría la alternativa Toledo Central (549,2 millones) y el 48,1% de la alternativa Toledo Exterior (694 millones). Si finalmente se construyen ambas infraestructuras (primero el ramal y luego una solución definitiva por Toledo), la inversión conjunta rondaría entre 883 y 1.028 millones de euros, sin incluir revisiones de precios, mantenimiento, explotación o un posible desmantelamiento parcial del ramal una vez quede obsoleto.

Más allá de la queja, el Colegio de Ingenieros plantea que:

  • El Ministerio compare todos los escenarios posibles, incluida la opción de acelerar directamente la solución definitiva y ponerla en marcha por fases.
  • Que se incorpore al análisis el riesgo de que la obra provisional se acabe consolidando.
  • Que se detalle mejor cómo funcionará el servicio durante la etapa transitoria, con frecuencias, estaciones, tiempos de viaje y compatibilidad con los trenes que hoy circulan entre Madrid y Toledo.
  • Que tanto el ramal como el trazado futuro dejen abierta una conexión entre las líneas de Extremadura y Andalucía, que permitiría viajar entre ambas comunidades sin pasar por Madrid.

A pesar de las alegaciones, el proyecto continúa con su trámite ambiental y administrativo. Esto añade presión política al Ministerio en un momento en el que el objetivo de Europa es completar el trayecto Madrid-Lisboa en unas cinco horas en 2030, y en 2034 se aspira a reducir a menos de tres horas el viaje entre Madrid y Badajoz. Para resolver el desacuerdo, el Colegio se ha ofrecido a participar en una mesa técnica junto al Ministerio, la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento y la Diputación de Toledo, y Adif, con la idea de que el ramal provisional sirva para impulsar el acuerdo definitivo y no para aplazarlo indefinidamente.