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Lun, Jul

El Silencio Inédito del León de la Metro-Goldwyn-Mayer en 'Ben-Hur' y su Motivo Religioso

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Durante un siglo, el icónico león de la Metro-Goldwyn-Mayer ha rugido antes de cada película, pero hubo una excepción notable en 1959 con 'Ben-Hur'. El director William Wyler optó por un silencio reverente, evitando que el bramido animal perturbara la atmósfera navideña al inicio de su epopeya bíblica. Esta decisión, aunque anecdótica, resalta la importancia cultural y financiera de 'Ben-Hur' para el estudio.

Desde hace un siglo, un león ruge antes de cada película de la Metro-Goldwyn-Mayer. Solo una vez permaneció en silencio, un hecho que fue impulsado por un director que buscaba ser respetuoso con el Niño Jesús. Esto ocurrió en 'Ben-Hur', en 1959: el león, en lugar de emitir su habitual rugido, apareció inmóvil, mirando a la cámara. Fue la primera vez en la historia sonora de la productora en que adoptaba este comportamiento discreto.

El director William Wyler no deseaba que su epopeya bíblica, que comienza con la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, tuviera como preludio el bramido de un animal de circo. Wyler explicó entonces a la prensa que no quería que "se perturbara el ambiente de la Navidad", y que convenció a Metro de reemplazar el rugido por una toma del león en reposo que ya existía en el archivo del estudio, lo que evitó cualquier regrabación. Wyler llegó a lamentar que esta anécdota recibiera más atención mediática que la propia película, algo que en su momento consideró casi una provocación contra un símbolo intocable.

'Ben-Hur' no fue una producción cualquiera para MGM. El estudio invirtió alrededor de 15 millones de dólares en el rodaje, la cifra más alta destinada hasta entonces a una película, en un momento en que la compañía enfrentaba serias dificultades financieras. La apuesta resultó exitosa: la película recaudó cerca de 37 millones de dólares solo en Estados Unidos y 80 millones en todo el mundo durante su estreno inicial, lo suficiente para sostener al estudio durante otra década. En los Oscar de 1960, obtuvo once estatuillas de doce nominaciones, un récord que se mantiene 66 años después y que solo 'Titanic' y 'El Señor de los Anillos: El retorno del Rey' han logrado igualar, aunque no superar.

Detrás de "el león de la Metro" hay, en realidad, una sucesión de animales distintos: ocho han encarnado a Leo desde 1924, algunos de los cuales realizaron giras promocionales por pueblos de Estados Unidos. El león actual, en activo desde 1957 (aunque su intérprete original falleció hace mucho), es el único que ha llevado formalmente el nombre de "Leo", a pesar de que el estudio ha aplicado esa etiqueta a todos sus predecesores por igual. El primero, Slats, ni siquiera rugía: solo miraba a cámara, ya que el cine todavía era mudo. Jackie, su sucesor, fue el primero en emitir sonido gracias a un disco de gramófono, y sobrevivió a dos accidentes de tren y uno de avión que lo dejó varado varios días en Arizona. Esto indica que, cuando Wyler tomó su decisión, no era un sacrilegio realizar pequeños ajustes al logo.

El rugido de Leo se ha interrumpido con frecuencia, aunque casi nunca por el mismo motivo reverente que aplicó Wyler. En 'Tarzán de los monos', el león reproduce el grito característico de Johnny Weissmuller. En la última versión de 'La Pantera Rosa', el rugido es interrumpido por un Clouseau animado. En 'Merv' de 2025, el león es sustituido por un perro que ladra, y en la reciente 'He-Man y los Masters del Universo', ocupa su lugar Cringer, el tigre parlante de la franquicia. Sin embargo, ninguna de esas intervenciones tiene el peso simbólico de lo ocurrido en 2025 con 'El Mago de Oz' en la Esfera de Las Vegas, donde el León Cobarde interpretado por Bert Lahr ocupa el círculo del logo en lugar de Leo.