Ante la tercera ola de calor del verano, el Ayuntamiento de Alicante ha decidido cerrar playas, parques y jardines a partir de las 17:00 horas. Esta medida excepcional no solo busca proteger a la población de las altas temperaturas, sino también prevenir los peligros asociados a los reventones térmicos, un fenómeno meteorológico que provoca fuertes rachas de viento y aumentos súbitos de la temperatura.
Las olas de calor están modificando el comportamiento de los turistas en España, pero no se debe olvidar a los residentes permanentes de las ciudades turísticas. Mientras los viajeros pueden optar por evitar las épocas de mayor calor, para quienes viven allí no es una opción tan sencilla. Los baños en la playa ofrecen un alivio temporal contra el calor. Sin embargo, cuando las condiciones son extremadamente calurosas, permanecer fuera del agua puede ser muy peligroso. Por esta razón, el ayuntamiento de Alicante cerrará hoy sus playas a partir de las 17:00 horas, debido a la alerta roja declarada por la tercera ola de calor del verano.
Esta decisión afecta tanto a las playas como a los parques y jardines. La medida no se debe únicamente a la ola de calor. De hecho, si esa fuera la única razón, el cierre de las playas probablemente se habría establecido durante las horas centrales del día, cuando las temperaturas son más elevadas. El cierre se ha fijado a las 17:00 porque a partir de esa hora se prevé la ocurrencia de reventones térmicos, que generarían rachas de viento muy intensas, además de incrementos repentinos de la temperatura.
Un reventón térmico es un fenómeno que ocurre cuando se forman precipitaciones que no llegan a tocar el suelo, ya que al descender se encuentran con una capa de aire muy cálido y seco que las evapora. El proceso de evaporación consume energía, la cual se extrae del aire circundante, enfriándolo de manera abrupta. El aire frío tiende a descender, formando una corriente descendente que, a medida que cae, acumula una columna de aire superior. El peso de esta columna comprime la corriente, provocando un calentamiento súbito que puede resultar en ascensos de unos 5°C en pocos minutos, y en ocasiones, incluso de hasta 15°C.
Cuando esta corriente de aire caliente cae repentinamente sobre la superficie terrestre, no puede seguir descendiendo y se expande violentamente en todas direcciones, similar al chorro de agua de un grifo que se abre de golpe. El resultado son vientos muy intensos, prácticamente huracanados. Es importante señalar que las capas de aire muy caliente y seco que propician los reventones son más comunes durante una ola de calor, lo que explica la creciente frecuencia de estos fenómenos.
En España, ya se ha implementado la prohibición de abrir terrazas de bares durante las horas más calurosas del día en periodos de olas de calor. Por ello, en Alicante tampoco se permitirá la apertura de terrazas ni veladores entre las 17:00 y las 21:00 horas. Además, se cerrará el castillo de Santa Bárbara y se tomarán precauciones con sombrillas, macetas y cualquier objeto que pudiera causar accidentes urbanos debido al viento.
Finalmente, el Ayuntamiento ha emitido un aviso a los vecinos para que eviten transitar por zonas arboladas, con el fin de prevenir posibles accidentes si algún árbol cayera a causa del viento.