Un nuevo mapa de alta resolución de la península ibérica y archipiélagos, elaborado con datos del satélite chino SDGSAT-1, ha revelado un cambio inesperado en la iluminación nocturna. Cientos de pequeños municipios rurales han reemplazado su tradicional luz cálida por una iluminación LED de tono azulado. Este cambio, motivado por el ahorro energético, tiene implicaciones significativas para la contaminación lumínica, la observación astronómica y los ecosistemas locales.
En 2023, la información recopilada por el satélite chino SDGSAT-1 permitió al proyecto RALAN-Map EU, una colaboración entre la Universidad Complutense de Madrid y el International Research Center of Big Data for Sustainable Development Goals, crear el primer mapa calibrado de alta resolución de la península ibérica, así como de los archipiélagos de Canarias, Baleares y Madeira. Gracias al minucioso detalle de esta cartografía, es posible observar cómo varía el brillo artificial y qué tipo de luz predomina en cada zona durante la noche. Al analizar la temperatura de color de las fuentes de luz, se descubrió un fenómeno inesperado: cientos de pequeños pueblos han sustituido el tono cálido de su iluminación convencional por una luz azulada.
El mapa alcanza una resolución sin precedentes en este tipo de estudios, de 40 metros, lo que ha facilitado la constatación de que, mientras las grandes urbes conservan tonalidades cálidas, los municipios con menos de 5.000 habitantes presentan una iluminación más fría y azulada. La razón radica en una modificación de la infraestructura: muchos ayuntamientos de la España rural han abandonado el alumbrado antiguo en favor de farolas LED para optimizar el consumo de energía, y esta modernización se traduce en una coloración distinta, perceptible incluso desde el espacio.
La importancia de este hallazgo. Tanto la UCM como la Agencia SINC coinciden en que el mapa representa, según la propia universidad, "un avance significativo" para evaluar con mayor precisión el impacto ambiental y sanitario de la contaminación lumínica, abriendo nuevas vías para la gestión del alumbrado y la protección del cielo nocturno. Esto se debe a que la luz azul, además de su apariencia diferente, posee una longitud de onda que se dispersa más en la atmósfera, lo que incrementa el resplandor nocturno y deteriora la visibilidad del cielo para observaciones astronómicas, incluyendo eventos estivales clásicos como las Perseidas. Adicionalmente, existen investigaciones que sugieren que este tipo de luz interfiere con los ritmos biológicos de especies como los insectos polinizadores o las aves migratorias, que dependen de la oscuridad para orientarse.
Contexto. El satélite SDGSAT-1 fue lanzado en 2021 por la Academia China de Ciencias con el propósito de monitorear el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, lo que le confiere una capacidad de detalle nocturno inédita hasta la fecha. El proyecto RALAN-Map EU se integra, además, en una línea de investigación más amplia sobre contaminación lumínica que el astrofísico Alejandro Sánchez de Miguel y su equipo han estado desarrollando durante más de una década, incluyendo estudios previos sobre el consumo energético del alumbrado público en España mediante datos satelitales.
En detalle. El mapa es de acceso público y puede consultarse en línea, lo que permite a cualquier entidad, ya sea un ayuntamiento, una investigación o un proyecto de urbanismo, identificar con exactitud dónde predomina la luz azul y priorizar en esas zonas el reemplazo de las farolas. El patrón geográfico es evidente: son precisamente los municipios pequeños, muchos de ellos rodeados de espacios naturales protegidos, los que más han renovado su alumbrado en los últimos años, priorizando el ahorro energético sobre el impacto ecológico o astronómico de la temperatura de color seleccionada. Así, las cálidas luces de sodio han sido sustituidas por luces blancas con un alto componente azul.