14
Lun, Sep

La Crianza con Humor Fortalece Vínculos Familiares y la Memoria de los Hijos, Según Estudios

Tecnologia
La aplicación del humor en la crianza no solo mejora la relación entre padres e hijos, sino que también optimiza el desarrollo cognitivo y la resiliencia de los niños. Investigaciones recientes sugieren que el humor contribuye a la fijación de recuerdos y enseñanzas, generando una conexión más profunda y duradera. Lejos de restar autoridad, la diversión en la educación infantil refuerza el respeto y el cariño mutuo.

No es imprescindible adoptar una postura seria para ser tomado en serio. Es posible ser jovial y divertido, y al mismo tiempo eficiente y contundente en nuestras acciones. Esta premisa se aplica al ámbito laboral, a las interacciones sociales y, por supuesto, a la crianza. Los padres que se muestran serios no son necesariamente mejores. De hecho, un número creciente de estudios indica que la crianza con humor contribuye a fortalecer los lazos entre padres e hijos y, paralelamente, moldea los recuerdos de los niños para que las lecciones de su infancia perduren en su mente, generando mejores recuerdos.

En 2024, se llevó a cabo un estudio piloto con 312 participantes de entre 18 y 45 años. Todos ellos completaron encuestas sobre el estilo de crianza que recibieron de sus padres, enfocándose en si estos emplearon el humor y si, con el tiempo, mantenían una buena relación. El 71,8% de los encuestados consideró que el humor es beneficioso en la crianza, basándose en su propia experiencia. Entre aquellos cuyos padres eran humorísticos, el 50,5% reportó tener una buena relación con ellos y el 44,2% opinó que hicieron un buen trabajo en su crianza.

En contraste, entre quienes experimentaron una crianza más formal, solo el 2,9% manifestó tener una buena relación con sus padres en la actualidad y únicamente el 3,6% valoró positivamente la crianza recibida. Los investigadores señalaron que, si bien esperaban resultados favorables para la crianza con humor, la magnitud de la diferencia fue sorprendente.

Según los autores del estudio de 2024, la crianza con humor ayuda a disminuir las tensiones entre padres e hijos, y sus beneficios no se limitan a esto. También es ventajosa para el desarrollo cognitivo y social de los niños, ya que estimula la capacidad de recuperación y la flexibilidad tanto cognitiva como emocional. Por otra parte, en un artículo para Psychology Today, el psicólogo Steven Sultanoff destaca que la crianza con humor es muy efectiva, dado que la risa moldea y consolida los recuerdos, permitiendo que los aprendizajes perduren en el tiempo.

La afirmación de Sultanoff sobre la risa y la fijación de recuerdos está respaldada por múltiples estudios. Por ejemplo, en 2014, científicos de la Universidad de Loma Linda realizaron un experimento donde un grupo de voluntarios mayores resolvió pruebas de memoria tras ver un video de humor o uno neutral. Aquellos que vieron el video humorístico obtuvieron resultados significativamente mejores, ya que la risa les ayudó a consolidar los recuerdos, al menos en la memoria a corto plazo. Esto se debe a que el hipocampo, una región cerebral crucial para el procesamiento de recuerdos, puede ver su actividad suprimida por el cortisol, un efecto que se reduce al reír.

Sin embargo, el humor no solo es beneficioso para la memoria a corto plazo. En general, es útil para el aprendizaje, ya que la dopamina, que se estimula con el buen humor, influye en la fijación de recuerdos a largo plazo.

Sultanoff también apunta que los niños que desarrollan un buen sentido del humor son más resilientes. “Los niños que pueden reírse a pesar de los pequeños contratiempos de la vida están mejor preparados para los grandes contratiempos”. Por ello, una crianza con buen humor siempre representa una ventaja.

Para finalizar, es importante destacar que los padres que incorporan el humor en la crianza no pierden el respeto de sus hijos; más bien ocurre lo contrario. A menudo se piensa que la seriedad o el enfado son necesarios para mantener el respeto de los hijos, pero muchos expertos opinan lo contrario. Un ejemplo es la psicóloga experta en crianza Jane Nelsen, quien afirma que los padres enojados suelen encontrar mayor resistencia por parte de sus hijos. En resumen, si se desea que los hijos respeten, mantengan un vínculo fuerte y recuerden con cariño las enseñanzas, el humor es una herramienta poderosa. No es necesario ser un comediante profesional; basta con hacerlos reír y relajar el ambiente.