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Lun, Sep

Fondo Noruego Invierte 1.500 Millones en Centros Comerciales Españoles, Confirmando su Resurgimiento

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El Norges Bank Investment Management (NBIM), gestor del fondo de pensiones de Noruega, ha cerrado un acuerdo significativo para adquirir una cartera de ocho centros comerciales en España, valorada en 1.500 millones de euros. Esta operación, realizada a través de una joint venture con Sonae Sierra, subraya la robusta vitalidad de un sector que algunos analistas daban por declive, mostrando un renovado interés inversor en el mercado español.

Aunque sus siglas no sean ampliamente conocidas en España, NBIM, el Norges Bank Investment Management, es una entidad financiera de gran relevancia a nivel mundial. Este organismo administra el Fondo de Pensiones que genera rentabilidad a partir de la riqueza petrolera y gasística de Noruega. Sus decisiones son minuciosamente analizadas, tanto por el volumen de capital que maneja como por la información que revelan sobre el estado del mercado. Uno de sus movimientos más recientes apunta hacia un sector que, no hace mucho, algunos analistas consideraban sentenciado, pero que ahora exhibe una notable vitalidad: los centros comerciales en España. De hecho, el fondo noruego es el protagonista de un importante acuerdo comercial enfocado en activos valorados en 1.500 millones de euros.

La noticia fue divulgada el viernes por Sonae Sierra, una empresa dedicada, entre otras actividades, a la gestión de activos y administración de propiedades. Sus directivos han establecido una alianza empresarial, concretamente una joint venture, con el influyente Norges Bank para invertir en el negocio de los centros comerciales en la península ibérica. Específicamente, el objetivo de Sonae Sierra y el fondo noruego es adquirir una cartera de ocho instalaciones distribuidas por España. En el sector, se había rumoreado durante semanas sobre la gestación de esta operación, pero el acuerdo se concretó hace pocos días. Ahora, la operación requiere la aprobación de las autoridades competentes.

Los activos que han captado el interés de NBIM y Sonae Sierra están distribuidos en tres regiones españolas: la Comunidad de Madrid (Gran Plaza 2, Plaza Norte 2, Plaza Río 2, La Vaguada, Plaza Moraleja 2 y Plaza Loranca 2), Barcelona (Gran Vía 2) y Alicante (Plaza Mar 2). Aunque no se ha revelado el importe exacto de la transacción, Sonae Sierra ha proporcionado dos cifras que ilustran su magnitud: la cartera adquirida tiene un valor bruto aproximado de 1.500 millones de euros y suma una superficie bruta alquilable superior a los 250.000 m2. Como referencia, en marzo, la patronal del sector (AECC) estimaba que en España operan 592 centros que en total aglutinan una SBA de 16,9 millones de m2.

Se han conocido algunos detalles adicionales. Se sabe que el acuerdo para la adquisición de estos centros comerciales ya está firmado, que sus promotores aguardan la aprobación de los reguladores y se conoce la identidad del vendedor. Los activos formaban parte de la cartera de La Sociedad General Inmobiliaria de España (LSGI), una firma especializada en operaciones inmobiliarias. La joint venture impulsada por Sonae Sierra y NBIM, sin embargo, contempla la posibilidad de continuar explorando el sector. En el comunicado del viernes, Sonae Sierra adelantó que, en el marco de la alianza con su socio noruego, se “evaluarán de forma selectiva nuevas oportunidades en centros comerciales de la península ibérica que encajen con su perfil estratégico y de rentabilidad”. Por el momento, Sonae Sierra será la responsable de la gestión directa de la cartera recién adquirida.

Además, los directivos de Sonae han informado que, “de forma independiente a esta alianza”, han decidido adquirir el 100% de SCCE. “Esta operación incluye la integración de un equipo de más de 130 profesionales que gestionan los ocho centros comerciales de la cartera adquirida, así como otros diez activos propiedad de terceros”, aclaran. Tras este movimiento, la compañía dirigirá 73 centros comerciales en ocho países.

Esta operación es significativa en primer lugar por su envergadura. Aunque no se ha revelado el precio acordado entre la joint venture y LSGI para el traspaso de los ocho centros comerciales, se sabe que la cartera está valorada en 1.500 millones de euros. La segunda razón por la que esta compra es de interés es porque confirma el atractivo inversor que tienen los centros comerciales en el país. Además, en este caso particular, no se trata de cualquier inversor: NBIM gestiona el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, creado en la década de 1990 para administrar la riqueza generada por los recursos petroleros y de gas del país, funcionando como reserva financiera y con una visión a largo plazo. Actualmente, es considerado el mayor fondo soberano del planeta y uno de los más influyentes.

El desempeño de los centros comerciales parece ser favorable. Al menos, si se toman en cuenta los datos de la AECC, que estima que en 2023 las ventas del sector (incluyendo parques comerciales) experimentaron un crecimiento del 6% y la afluencia un 2,4%, lo que se traduce en 1.995 millones de consumidores y 58.524 millones de euros en ventas. La patronal también registró 32 operaciones de compraventa por un valor de 2.000 millones de euros y anticipa que de aquí a 2028 se pondrán en marcha 36 nuevos proyectos. Estos datos son notables si se considera que hace solo unos años se hablaba de un escenario muy diferente, con una pérdida general de competitividad que, según advertían algunos expertos, podría derivar en un “apocalipsis del retail”. La lógica era sencilla: ¿quién acudiría a espacios masificados después de la pandemia? ¿Quién estaría interesado en comprar en centros comerciales pudiendo hacerlo online? ¿Para qué salir de casa e ir a grandes superficies si ya se podían ver películas de estreno a buen precio en plataformas como HBO o Netflix?

El fondo noruego no es el único en apostar por este sector. El dinamismo de los centros comerciales es evidente desde hace tiempo, con operaciones de compraventa que suman cientos de millones de euros y la puesta en marcha de nuevos complejos, lo que demuestra la confianza de los inversores en el margen de crecimiento existente. La clave de su éxito no radica solo en mantener su atractivo a pesar de los cambios en las tendencias y hábitos de consumo, sino también en su capacidad para reinventarse, explorando nuevos perfiles de negocio. En muchos casos, su estrategia ha sido clara y exitosa: los centros comerciales ya no solo ofrecen productos o locales de hostelería, sino la oportunidad de “vivir experiencias” y generar recuerdos.