Ferrari está experimentando un notable rejuvenecimiento en su base de clientes, con millennials y la Generación Z representando ahora el 40% de sus nuevos compradores. Este cambio demográfico global se atribuye a la 'Gran Transferencia de Riqueza', el éxito de las redes sociales y una estrategia de marketing de escasez. La marca italiana se adapta a una nueva era de compradores de lujo, manteniendo su exclusividad y fomentando la personalización.
Tener un Ferrari en el garaje sigue siendo el anhelo de muchos jóvenes, especialmente cuando el dinero no es un obstáculo. Los jóvenes están transformando el mercado de los vehículos de lujo, y Ferrari es un claro ejemplo de esta tendencia. La icónica marca italiana está presenciando un rápido rejuvenecimiento de su clientela. La razón principal de este fenómeno es que las nuevas generaciones están heredando fortunas millonarias de sus familiares.
Tradicionalmente, Ferrari se asociaba con hombres mayores, empresarios exitosos y coleccionistas apasionados por el automovilismo con años de experiencia y una gran capacidad económica. Sin embargo, los tiempos están cambiando. Según declaraciones de Benedetto Vigna, director ejecutivo de Ferrari, los millennials y la Generación Z ya constituyen el 40% de los nuevos compradores de Ferrari en 2024. Este giro generacional ha sorprendido a muchos y demuestra que la industria del lujo está experimentando un relevo generacional significativo. Esto representa un aumento considerable respecto al 30% de clientes menores de 40 años que la marca tenía el año anterior. Benedetto Vigna afirmó: “Estamos viendo un gran interés por parte de clientes más jóvenes”, y señaló que este cambio demográfico es una tendencia global que está redefiniendo la interacción de las marcas de lujo con sus clientes.
Poseer un Ferrari va más allá de tener simplemente dinero. Este cambio en el perfil de los compradores de vehículos Ferrari se debe a la confluencia de diversos factores. Por un lado, el éxito de influencers y jóvenes celebridades que exhiben sus automóviles de lujo en redes sociales, y a quienes la marca ha cuidado meticulosamente para preservar su aura de exclusividad. Por otro lado, Ferrari ha sabido adaptar la política de “marketing de escasez” establecida por Enzo Ferrari, quien aseguraba que “siempre entregaría un coche menos de lo que demanda el mercado”, lo que aumenta la deseabilidad de sus vehículos. Vigna asegura que las listas de espera para uno de sus coches son de aproximadamente dos años. En su entrevista, el CEO de Ferrari relató que un cliente de 37 años le comentó su ansiedad por recibir su primer Ferrari antes de cumplir los 40. “No te preocupes, lo conseguirás cuando tengas 39 años”, explicó Vigna.
La mayor parte de la cartera de clientes de Ferrari se ha construido a lo largo de décadas, reforzando la idea de que no es suficiente tener dinero para conducir un Ferrari: hay que ser merecedor de ello. En 2025, Ferrari vendió aproximadamente el 84% de sus coches nuevos a propietarios que ya poseían un Ferrari, y el 56% de ellos a compradores que ya tenían más de un Ferrari en su garaje. Esto subraya el apego de los jóvenes por una marca que no facilita el acceso a uno de sus coches a sus clientes. No obstante, uno de los grandes logros recientes de la marca de Maranello es que, una vez que lo consiguen, sus clientes pueden personalizarlo a su gusto en el Atelier de Ferrari, una división creada por la marca para atender las peticiones exclusivas de sus clientes.
Pero si hay un factor clave que explica el rejuvenecimiento de la clientela de Ferrari, es la denominada “Gran Transferencia de Riqueza”. Se estima que una parte considerable de la riqueza mundial se encuentra actualmente en manos de los baby boomers. Debido al envejecimiento demográfico, se prevé que, hasta 2045, los millennials y la Generación Z serán los beneficiarios de una transferencia de riqueza estimada en unos 84 billones de dólares (billones europeos). Estos primeros indicios de cambio generacional ya son visibles, con datos como los revelados por la lista de millonarios de Forbes de 2025, donde la mayoría de los nuevos millonarios menores de 30 años lo eran por haber recibido una herencia millonaria.
Aunque los directivos de otras marcas de lujo no se han expresado con la misma claridad que el CEO de Ferrari, todo indica que esta es una tendencia que están experimentando todos los fabricantes de automóviles de lujo. Según declaraciones de Stephan Winkelmann, director general mundial de Lamborghini: “Cada vez hay más personas, en comparación con hace una década, que a temprana edad ya disponen de tanto dinero que pueden comprar fácilmente nuestro tipo de coches”. Porsche, por su parte, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, ajustando sus canales de venta al público más joven para mantenerse como una opción atractiva para los nuevos millonarios.